Capítulo 1
Censo de Israel en Sinaí
1:1 Habló
Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, en el
tabernáculo de reunión, en el día primero del mes
segundo, en el segundo año de su salida de la tierra de
Egipto, diciendo:
1:2 Tomad el censo
de toda la congregación de los hijos de Israel por sus
familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de
los nombres, todos los varones por sus cabezas.
1:3 De veinte años arriba, todos los que pueden salir a
la guerra en Israel, los contaréis tú y Aarón por sus
ejércitos.
1:4 Y estará con vosotros un varón de cada tribu, cada
uno jefe de la casa de sus padres.
1:5 Estos son los nombres de los varones que estarán con
vosotros: De la tribu de Rubén, Elisur hijo de Sedeur.
1:6 De Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
1:7 De Judá, Naasón hijo de Aminadab.
1:8 De Isacar, Natanael hijo de Zuar.
1:9 De Zabulón, Eliab hijo de Helón.
1:10 De los hijos de José: de Efraín, Elisama hijo de
Amiud; de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
1:11 De Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
1:12 De Dan, Ahiezer hijo de Amisadai.
1:13 De Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
1:14 De Gad, Eliasaf hijo de Deuel.
1:15 De Neftalí, Ahira hijo de Enán.
1:16 Estos eran los nombrados de entre la congregación,
príncipes de las tribus de sus padres, capitanes de los
millares de Israel.
1:17 Tomaron, pues, Moisés y Aarón a estos varones que
fueron designados por sus nombres,
1:18 y reunieron a toda la congregación en el día
primero del mes segundo, y fueron agrupados por
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres por cabeza, de veinte años
arriba.
1:19 Como Jehová lo había mandado a Moisés, los contó en
el desierto de Sinaí.
1:20 De los hijos de Rubén, primogénito de Israel, por
su descendencia, por sus familias, según las casas de
sus padres, conforme a la cuenta de los nombres por
cabeza, todos los varones de veinte años arriba, todos
los que podían salir a la guerra;
1:21 los contados de la tribu de Rubén fueron cuarenta y
seis mil quinientos.
1:22 De los hijos de Simeón, por su descendencia, por
sus familias, según las casas de sus padres, fueron
contados conforme a la cuenta de los nombres por cabeza,
todos los varones de veinte años arriba, todos los que
podían salir a la guerra;
1:23 los contados de la tribu de Simeón fueron cincuenta
y nueve mil trescientos.
1:24 De los hijos de Gad, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra;
1:25 los contados de la tribu de Gad fueron cuarenta y
cinco mil seiscientos cincuenta.
1:26 De los hijos de Judá, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra;
1:27 los contados de la tribu de Judá fueron setenta y
cuatro mil seiscientos.
1:28 De los hijos de Isacar, por su descendencia, por
sus familias, según las casas de sus padres, conforme a
la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos
los que podían salir a la guerra;
1:29 los contados de la tribu de Isacar fueron cincuenta
y cuatro mil cuatrocientos.
1:30 De los hijos de Zabulón, por su descendencia, por
sus familias, según las casas de sus padres, conforme a
la cuenta de sus nombres, de veinte años arriba, todos
los que podían salir a la guerra;
1:31 los contados de la tribu de Zabulón fueron
cincuenta y siete mil cuatrocientos.
1:32 De los hijos de José; de los hijos de Efraín, por
su descendencia, por sus familias, según las casas de
sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de
veinte años arriba, todos los que podían salir a la
guerra;
1:33 los contados de la tribu de Efraín fueron cuarenta
mil quinientos.
1:34 Y de los hijos de Manasés, por su descendencia, por
sus familias, según las casas de sus padres, conforme a
la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos
los que podían salir a la guerra;
1:35 los contados de la tribu de Manasés fueron treinta
y dos mil doscientos.
1:36 De los hijos de Benjamín, por su descendencia, por
sus familias, según las casas de sus padres, conforme a
la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos
los que podían salir a la guerra;
1:37 los contados de la tribu de Benjamín fueron treinta
y cinco mil cuatrocientos.
1:38 De los hijos de Dan, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra;
1:39 los contados de la tribu de Dan fueron sesenta y
dos mil setecientos.
1:40 De los hijos de Aser, por su descendencia, por sus
familias, según las casas de sus padres, conforme a la
cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra;
1:41 los contados de la tribu de Aser fueron cuarenta y
un mil quinientos.
1:42 De los hijos de Neftalí, por su descendencia, por
sus familias, según las casas de sus padres, conforme a
la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos
los que podían salir a la guerra;
1:43 los contados de la tribu de Neftalí fueron
cincuenta y tres mil cuatrocientos.
1:44 Estos fueron los contados, los cuales contaron
Moisés y Aarón, con los príncipes de Israel, doce
varones, uno por cada casa de sus padres.
1:45 Y todos los contados de los hijos de Israel por las
casas de sus padres, de veinte años arriba, todos los
que podían salir a la guerra en Israel,
1:46 fueron todos los contados seiscientos tres mil
quinientos cincuenta.
Nombramiento de los levitas
1:47 Pero
los levitas, según la tribu de sus padres, no fueron
contados entre ellos;
1:48 porque habló Jehová a Moisés, diciendo:
1:49 Solamente no contarás la tribu de Leví, ni tomarás
la cuenta de ellos entre los hijos de Israel,
1:50 sino que pondrás a los levitas en el tabernáculo
del testimonio, y sobre todos sus utensilios, y sobre
todas las cosas que le pertenecen; ellos llevarán el
tabernáculo y todos sus enseres, y ellos servirán en él,
y acamparán alrededor del tabernáculo.
1:51 Y cuando el tabernáculo haya de trasladarse, los
levitas lo desarmarán, y cuando el tabernáculo haya de
detenerse, los levitas lo armarán; y el extraño que se
acercare morirá.
1:52 Los hijos de Israel acamparán cada uno en su
campamento, y cada uno junto a su bandera, por sus
ejércitos;
1:53 pero los levitas acamparán alrededor del
tabernáculo del testimonio, para que no haya ira sobre
la congregación de los hijos de Israel; y los levitas
tendrán la guarda del tabernáculo del testimonio.
1:54 E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las
cosas que mandó Jehová a Moisés; así lo hicieron.
Capítulo 2
Campamentos y jefes de las tribus
2:1 Habló
Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
2:2 Los hijos de Israel acamparán cada uno junto a su
bandera, bajo las enseñas de las casas de sus padres;
alrededor del tabernáculo de reunión acamparán.
2:3 Estos acamparán al oriente, al este: la bandera del
campamento de Judá, por sus ejércitos; y el jefe de los
hijos de Judá, Naasón hijo de Aminadab.
2:4 Su cuerpo de ejército, con sus contados, setenta y
cuatro mil seiscientos.
2:5 Junto a él acamparán los de la tribu de Isacar; y el
jefe de los hijos de Isacar, Natanael hijo de Zuar.
2:6 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y
cuatro mil cuatrocientos.
2:7 Y la tribu de Zabulón; y el jefe de los hijos de
Zabulón, Eliab hijo de Helón.
2:8 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta y
siete mil cuatrocientos.
2:9 Todos los contados en el campamento de Judá, ciento
ochenta y seis mil cuatrocientos, por sus ejércitos,
marcharán delante.
2:10 La bandera del campamento de Rubén estará al sur,
por sus ejércitos; y el jefe de los hijos de Rubén,
Elisur hijo de Sedeur.
2:11 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y
seis mil quinientos.
2:12 Acamparán junto a él los de la tribu de Simeón; y
el jefe de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de
Zurisadai.
2:13 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta
y nueve mil trescientos.
2:14 Y la tribu de Gad; y el jefe de los hijos de Gad,
Eliasaf hijo de Reuel.
2:15 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y
cinco mil seiscientos cincuenta.
2:16 Todos los contados en el campamento de Rubén,
ciento cincuenta y un mil cuatrocientos cincuenta, por
sus ejércitos, marcharán los segundos.
2:17 Luego irá el tabernáculo de reunión, con el
campamento de los levitas, en medio de los campamentos
en el orden en que acampan; así marchará cada uno junto
a su bandera.
2:18 La bandera del campamento de Efraín por sus
ejércitos, al occidente; y el jefe de los hijos de
Efraín, Elisama hijo de Amiud.
2:19 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta
mil quinientos.
2:20 Junto a él estará la tribu de Manasés; y el jefe de
los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
2:21 Su cuerpo de ejército, con sus contados, treinta y
dos mil doscientos.
2:22 Y la tribu de Benjamín; y el jefe de los hijos de
Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
2:23 Y su cuerpo de ejército, con sus contados, treinta
y cinco mil cuatrocientos.
2:24 Todos los contados en el campamento de Efraín,
ciento ocho mil cien, por sus ejércitos, irán los
terceros.
2:25 La bandera del campamento de Dan estará al norte,
por sus ejércitos; y el jefe de los hijos de Dan,
Ahiezer hijo de Amisadai.
2:26 Su cuerpo de ejército, con sus contados, sesenta y
dos mil setecientos.
2:27 Junto a él acamparán los de la tribu de Aser; y el
jefe de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
2:28 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cuarenta y
un mil quinientos.
2:29 Y la tribu de Neftalí; y el jefe de los hijos de
Neftalí, Ahira hijo de Enán.
2:30 Su cuerpo de ejército, con sus contados, cincuenta
y tres mil cuatrocientos.
2:31 Todos los contados en el campamento de Dan, ciento
cincuenta y siete mil seiscientos, irán los últimos tras
sus banderas.
2:32 Estos son los contados de los hijos de Israel,
según las casas de sus padres; todos los contados por
campamentos, por sus ejércitos, seiscientos tres mil
quinientos cincuenta.
2:33 Mas los levitas no fueron contados entre los hijos
de Israel, como Jehová lo mandó a Moisés.
2:34 E hicieron los hijos de Israel conforme a todas las
cosas que Jehová mandó a Moisés; así acamparon por sus
banderas, y así marcharon cada uno por sus familias,
según las casas de sus padres.
Capítulo 3
Censo y deberes de los levitas
3:1 Estos
son los descendientes de Aarón y de Moisés, en el día en
que Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí.
3:2 Y estos son los nombres de los hijos de Aarón:
Nadab el primogénito, Abiú, Eleazar e Itamar.
3:3 Estos son los nombres de los hijos de Aarón,
sacerdotes ungidos, a los cuales consagró para ejercer
el sacerdocio.
3:4 Pero Nadab y Abiú murieron delante de Jehová cuando
ofrecieron fuego extraño delante de Jehová 
en el desierto de Sinaí; y no tuvieron hijos; y Eleazar
e Itamar ejercieron el sacerdocio delante de Aarón su
padre.
3:5 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
3:6 Haz que se acerque la tribu de Leví, y hazla estar
delante del sacerdote Aarón, para que le sirvan,
3:7 y desempeñen el encargo de él, y el encargo de toda
la congregación delante del tabernáculo de reunión para
servir en el ministerio del tabernáculo;
3:8 y guarden todos los utensilios del tabernáculo de
reunión, y todo lo encargado a ellos por los hijos de
Israel, y ministren en el servicio del tabernáculo.
3:9 Y darás los levitas a Aarón y a sus hijos; le son
enteramente dados de entre los hijos de Israel.
3:10 Y constituirás a Aarón y a sus hijos para que
ejerzan su sacerdocio; y el extraño que se acercare,
morirá.
3:11 Habló además Jehová a Moisés, diciendo:
3:12 He aquí, yo he tomado a los levitas de entre los
hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, los
primeros nacidos entre los hijos de Israel; serán, pues,
míos los levitas. 
3:13 Porque mío es todo primogénito; desde el día en que
yo hice morir a todos los primogénitos en la tierra de
Egipto, santifiqué para mí a todos los primogénitos en
Israel, así de hombres como de animales;
míos serán. Yo Jehová.
3:14 Y Jehová habló a Moisés en el desierto de Sinaí,
diciendo:
3:15 Cuenta los hijos de Leví según las casas de sus
padres, por sus familias; contarás todos los varones de
un mes arriba.
3:16 Y Moisés los contó conforme a la palabra de Jehová,
como le fue mandado.
3:17 Los hijos de Leví fueron estos por sus nombres:
Gersón, Coat y Merari.
3:18 Y los nombres de los hijos de Gersón por sus
familias son estos: Libni y Simei.
3:19 Los hijos de Coat por sus familias son: Amram,
Izhar, Hebrón y Uziel.
3:20 Y los hijos de Merari por sus familias: Mahli y
Musi. Estas son las familias de Leví, según las casas de
sus padres.
3:21 De Gersón era la familia de Libni y la de Simei;
estas son las familias de Gersón.
3:22 Los contados de ellos conforme a la cuenta de todos
los varones de un mes arriba, los contados de ellos
fueron siete mil quinientos.
3:23 Las familias de Gersón acamparán a espaldas del
tabernáculo, al occidente;
3:24 y el jefe del linaje de los gersonitas, Eliasaf
hijo de Lael.
3:25 A cargo de los hijos de Gersón, en el tabernáculo
de reunión, estarán el tabernáculo, la tienda y su
cubierta, la cortina de la puerta del tabernáculo de
reunión,
3:26 las cortinas del atrio, y la cortina de la puerta
del atrio, que está junto al tabernáculo y junto al
altar alrededor; asimismo sus cuerdas para todo su
servicio.
3:27 De Coat eran la familia de los amramitas, la
familia de los izharitas, la familia de los hebronitas y
la familia de los uzielitas; estas son las familias
coatitas.
3:28 El número de todos los varones de un mes arriba era
ocho mil seiscientos, que tenían la guarda del
santuario.
3:29 Las familias de los hijos de Coat acamparán al lado
del tabernáculo, al sur;
3:30 y el jefe del linaje de las familias de Coat,
Elizafán hijo de Uziel.
3:31 A cargo de ellos estarán el arca, la mesa, el
candelero, los altares, los utensilios del santuario con
que ministran, y el velo con todo su servicio.
3:32 Y el principal de los jefes de los levitas será
Eleazar hijo del sacerdote Aarón, jefe de los que tienen
la guarda del santuario.
3:33 De Merari era la familia de los mahlitas y la
familia de los musitas; estas son las familias de
Merari.
3:34 Los contados de ellos conforme al número de todos
los varones de un mes arriba fueron seis mil
doscientos.
3:35 Y el jefe de la casa del linaje de Merari, Zuriel
hijo de Abihail; acamparán al lado del tabernáculo, al
norte.
3:36 A cargo de los hijos de Merari estará la custodia
de las tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas,
sus basas y todos sus enseres, con todo su servicio;
3:37 y las columnas alrededor del atrio, sus basas, sus
estacas y sus cuerdas.
3:38 Los que acamparán delante del tabernáculo al
oriente, delante del tabernáculo de reunión al este,
serán Moisés y Aarón y sus hijos, teniendo la guarda del
santuario en lugar de los hijos de Israel; y el extraño
que se acercare, morirá.
3:39 Todos los contados de los levitas, que Moisés y
Aarón conforme a la palabra de Jehová contaron por sus
familias, todos los varones de un mes arriba, fueron
veintidós mil.
Rescate
de los primogénitos
3:40 Y
Jehová dijo a Moisés: Cuenta todos los primogénitos
varones de los hijos de Israel de un mes arriba, y
cuéntalos por sus nombres.
3:41 Y tomarás a los levitas para mí en lugar de todos
los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales
de los levitas en lugar de todos los primogénitos de los
animales de los hijos de Israel. Yo Jehová.
3:42 Contó Moisés, como Jehová le mandó, todos los
primogénitos de los hijos de Israel.
3:43 Y todos los primogénitos varones, conforme al
número de sus nombres, de un mes arriba, fueron
veintidós mil doscientos setenta y tres.
3:44 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo:
3:45 Toma los levitas en lugar de todos los primogénitos
de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en
lugar de sus animales; y los levitas serán míos. Yo
Jehová.
3:46 Y para el rescate de los doscientos setenta y tres
de los primogénitos de los hijos de Israel, que exceden
a los levitas,
3:47 tomarás cinco siclos
por cabeza; conforme al siclo del santuario los tomarás.
El siclo tiene veinte geras.
3:48 Y darás a Aarón y a sus hijos el dinero del rescate
de los que exceden.
3:49 Tomó, pues, Moisés el dinero del rescate de los que
excedían el número de los redimidos por los levitas,
3:50 y recibió de los primogénitos de los hijos de
Israel, en dinero, mil trescientos sesenta y cinco
siclos,
conforme al siclo del santuario.
3:51 Y Moisés dio el dinero de los rescates a Aarón y a
sus hijos, conforme a la palabra de Jehová, según lo que
Jehová había mandado a Moisés.
Capítulo 4
Tareas de los levitas
4:1 Habló
Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
4:2 Toma la cuenta de los hijos de Coat de entre los
hijos de Leví, por sus familias, según las casas de sus
padres,
4:3 de edad de treinta años arriba hasta cincuenta años,
todos los que entran en compañía para servir en el
tabernáculo de reunión.
4:4 El oficio de los hijos de Coat en el tabernáculo de
reunión, en el lugar santísimo, será este:
4:5 Cuando haya de mudarse el campamento, vendrán Aarón
y sus hijos y desarmarán el velo de la tienda, y
cubrirán con él el arca del testimonio;
4:6 y pondrán sobre ella la cubierta de pieles de
tejones, y extenderán encima un paño todo de azul, y le
pondrán sus varas.
4:7 Sobre la mesa de la proposición extenderán un paño
azul, y pondrán sobre ella las escudillas, las cucharas,
las copas y los tazones para libar; y el pan continuo
estará sobre ella.
4:8 Y extenderán sobre ella un paño carmesí, y lo
cubrirán con la cubierta de pieles de tejones; y le
pondrán sus varas.
4:9 Tomarán un paño azul y cubrirán el candelero del
alumbrado, sus lamparillas, sus despabiladeras, sus
platillos, y todos sus utensilios del aceite con que se
sirve;
4:10 y lo pondrán con todos sus utensilios en una
cubierta de pieles de tejones, y lo colocarán sobre unas
parihuelas.
4:11 Sobre el altar de oro extenderán un paño azul, y lo
cubrirán con la cubierta de pieles de tejones, y le
pondrán sus varas.
4:12 Y tomarán todos los utensilios del servicio de que
hacen uso en el santuario, y los pondrán en un paño
azul, y los cubrirán con una cubierta de pieles de
tejones, y los colocarán sobre unas parihuelas.
4:13 Quitarán la ceniza del altar, y extenderán sobre él
un paño de púrpura;
4:14 y pondrán sobre él todos sus instrumentos de que se
sirve: las paletas, los garfios, los braseros y los
tazones, todos los utensilios del altar; y extenderán
sobre él la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán
además las varas;
4:15 Y cuando acaben Aarón y sus hijos de cubrir el
santuario y todos los utensilios del santuario, cuando
haya de mudarse el campamento, vendrán después de ello
los hijos de Coat para llevarlos; pero no tocarán cosa
santa, no sea que mueran. Estas serán las cargas de los
hijos de Coat en el tabernáculo de reunión.
4:16 Pero a cargo de Eleazar hijo del sacerdote Aarón
estará el aceite del alumbrado, el incienso aromático,
la ofrenda continua y el aceite de la unción; el cargo
de todo el tabernáculo y de todo lo que está en él, del
santuario y de sus utensilios.
4:17 Habló también Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
4:18 No haréis que perezca la tribu de las familias de
Coat de entre los levitas.
4:19 Para que cuando se acerquen al lugar santísimo
vivan, y no mueran, haréis con ellos esto: Aarón y sus
hijos vendrán y los pondrán a cada uno en su oficio y en
su cargo.
4:20 No entrarán para ver cuando cubran las cosas
santas, porque morirán.
4:21 Además habló Jehová a Moisés, diciendo:
4:22 Toma también el número de los hijos de Gersón según
las casas de sus padres, por sus familias.
4:23 De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años
los contarás; todos los que entran en compañía para
servir en el tabernáculo de reunión.
4:24 Este será el oficio de las familias de Gersón, para
ministrar y para llevar:
4:25 Llevarán las cortinas del tabernáculo, el
tabernáculo de reunión, su cubierta, la cubierta de
pieles de tejones que está encima de él, la cortina de
la puerta del tabernáculo de reunión,
4:26 las cortinas del atrio, la cortina de la puerta del
atrio, que está cerca del tabernáculo y cerca del altar
alrededor, sus cuerdas, y todos los instrumentos de su
servicio y todo lo que será hecho para ellos; así
servirán.
4:27 Según la orden de Aarón y de sus hijos será todo el
ministerio de los hijos de Gersón en todos sus cargos, y
en todo su servicio; y les encomendaréis en guarda todos
sus cargos.
4:28 Este es el servicio de las familias de los hijos de
Gersón en el tabernáculo de reunión; y el cargo de ellos
estará bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote
Aarón.
4:29 Contarás los hijos de Merari por sus familias,
según las casas de sus padres.
4:30 Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
cincuenta años los contarás; todos los que entran en
compañía para servir en el tabernáculo de reunión.
4:31 Este será el deber de su cargo para todo su
servicio en el tabernáculo de reunión: las tablas del
tabernáculo, sus barras, sus columnas y sus basas,
4:32 las columnas del atrio alrededor y sus basas, sus
estacas y sus cuerdas, con todos sus instrumentos y todo
su servicio; y consignarás por sus nombres todos los
utensilios que ellos tienen que transportar.
4:33 Este será el servicio de las familias de los hijos
de Merari para todo su ministerio en el tabernáculo de
reunión, bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote
Aarón.
4:34 Moisés, pues, y Aarón, y los jefes de la
congregación, contaron a los hijos de Coat por sus
familias y según las casas de sus padres,
4:35 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
edad de cincuenta años; todos los que entran en compañía
para ministrar en el tabernáculo de reunión.
4:36 Y fueron los contados de ellos por sus familias,
dos mil setecientos cincuenta.
4:37 Estos fueron los contados de las familias de Coat,
todos los que ministran en el tabernáculo de reunión,
los cuales contaron Moisés y Aarón, como lo mandó Jehová
por medio de Moisés.
4:38 Y los contados de los hijos de Gersón por sus
familias, según las casas de sus padres,
4:39 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía
para ministrar en el tabernáculo de reunión;
4:40 los contados de ellos por sus familias, según las
casas de sus padres, fueron dos mil seiscientos
treinta.
4:41 Estos son los contados de las familias de los hijos
de Gersón, todos los que ministran en el tabernáculo de
reunión, los cuales contaron Moisés y Aarón por mandato
de Jehová.
4:42 Y los contados de las familias de los hijos de
Merari, por sus familias, según las casas de sus
padres,
4:43 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía
para ministrar en el tabernáculo de reunión;
4:44 los contados de ellos, por sus familias, fueron
tres mil doscientos.
4:45 Estos fueron los contados de las familias de los
hijos de Merari, los cuales contaron Moisés y Aarón,
según lo mandó Jehová por medio de Moisés.
4:46 Todos los contados de los levitas que Moisés y
Aarón y los jefes de Israel contaron por sus familias, y
según las casas de sus padres,
4:47 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de
edad de cincuenta años, todos los que entraban para
ministrar en el servicio y tener cargo de obra en el
tabernáculo de reunión,
4:48 los contados de ellos fueron ocho mil quinientos
ochenta.
4:49 Como lo mandó Jehová por medio de Moisés fueron
contados, cada uno según su oficio y según su cargo; los
cuales contó él, como le fue mandado.
Capítulo 5
Todo inmundo es echado fuera del campamento
5:1 Jehová
habló a Moisés, diciendo:
5:2 Manda a los hijos de Israel que echen del campamento
a todo leproso, y a todos los que padecen flujo de
semen, y a todo contaminado con muerto.
5:3 Así a hombres como a mujeres echaréis; fuera del
campamento los echaréis, para que no contaminen el
campamento de aquellos entre los cuales yo habito.
5:4 Y lo hicieron así los hijos de Israel, y los echaron
fuera del campamento; como Jehová dijo a Moisés, así lo
hicieron los hijos de Israel.
Ley sobre
la restitución
5:5
Además habló Jehová a Moisés, diciendo:
5:6 Di a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que
cometiere alguno de todos los pecados con que los
hombres prevarican contra Jehová y delinquen,
5:7 aquella persona confesará el pecado que cometió, y
compensará enteramente el daño, y añadirá sobre ello la
quinta parte, y lo dará a aquel contra quien pecó.
5:8 Y si aquel hombre no tuviere pariente al cual sea
resarcido el daño, se dará la indemnización del agravio
a Jehová entregándola al sacerdote, además del carnero
de las expiaciones, con el cual hará expiación por él. 
5:9 Toda ofrenda de todas las cosas santas que los hijos
de Israel presentaren al sacerdote, suya será.
5:10 Y lo santificado de cualquiera será suyo; asimismo
lo que cualquiera diere al sacerdote, suyo será.
Ley sobre
los celos
5:11
También Jehová habló a Moisés, diciendo:
5:12 Habla a los hijos de Israel y diles: Si la mujer de
alguno se descarriare, y le fuere infiel,
5:13 y alguno cohabitare con ella, y su marido no lo
hubiese visto por haberse ella amancillado ocultamente,
ni hubiere testigo contra ella, ni ella hubiere sido
sorprendida en el acto;
5:14 si viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere
celos de su mujer, habiéndose ella amancillado; o
viniere sobre él espíritu de celos, y tuviere celos de
su mujer, no habiéndose ella amancillado;
5:15 entonces el marido traerá su mujer al sacerdote, y
con ella traerá su ofrenda, la décima parte de un efa
de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni
pondrá sobre ella incienso, porque es ofrenda de celos,
ofrenda recordativa, que trae a la memoria el pecado.
5:16 Y el sacerdote hará que ella se acerque y se ponga
delante de Jehová.
5:17 Luego tomará el sacerdote del agua santa en un vaso
de barro; tomará también el sacerdote del polvo que
hubiere en el suelo del tabernáculo, y lo echará en el
agua.
5:18 Y hará el sacerdote estar en pie a la mujer delante
de Jehová, y descubrirá la cabeza de la mujer, y pondrá
sobre sus manos la ofrenda recordativa, que es la
ofrenda de celos; y el sacerdote tendrá en la mano las
aguas amargas que acarrean maldición.
5:19 Y el sacerdote la conjurará y le dirá: Si ninguno
ha dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido
a inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que
traen maldición;
5:20 mas si te has descarriado de tu marido y te has
amancillado, y ha cohabitado contigo alguno fuera de tu
marido
5:21 (el sacerdote conjurará a la mujer con juramento de
maldición, y dirá a la mujer): Jehová te haga maldición
y execración en medio de tu pueblo, haciendo Jehová que
tu muslo caiga y que tu vientre se hinche;
5:22 y estas aguas que dan maldición entren en tus
entrañas, y hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y
la mujer dirá: Amén, amén.
5:23 El sacerdote escribirá estas maldiciones en un
libro, y las borrará con las aguas amargas;
5:24 y dará a beber a la mujer las aguas amargas que
traen maldición; y las aguas que obran maldición
entrarán en ella para amargar.
5:25 Después el sacerdote tomará de la mano de la mujer
la ofrenda de los celos, y la mecerá delante de Jehová,
y la ofrecerá delante del altar.
5:26 Y tomará el sacerdote un puñado de la ofrenda en
memoria de ella, y lo quemará sobre el altar, y después
dará a beber las aguas a la mujer.
5:27 Le dará, pues, a beber las aguas; y si fuere
inmunda y hubiere sido infiel a su marido, las aguas que
obran maldición entrarán en ella para amargar, y su
vientre se hinchará y caerá su muslo; y la mujer será
maldición en medio de su pueblo.
5:28 Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que
estuviere limpia, ella será libre, y será fecunda.
5:29 Esta es la ley de los celos, cuando la mujer
cometiere infidelidad contra su marido, y se
amancillare;
5:30 o del marido sobre el cual pasare espíritu de
celos, y tuviere celos de su mujer; la presentará
entonces delante de Jehová, y el sacerdote ejecutará en
ella toda esta ley.
5:31 El hombre será libre de iniquidad, y la mujer
llevará su pecado.
Capítulo 6
El
voto de los nazareos
6:1 Habló
Jehová a Moisés, diciendo:
6:2 Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la
mujer que se apartare haciendo voto de nazareo, para
dedicarse a Jehová,
6:3 se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre
de vino, ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de
uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.
6:4 Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se
hace de la vid, desde los granillos hasta el hollejo, no
comerá.
6:5 Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará
navaja sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los
días de su apartamiento a Jehová, será santo; dejará
crecer su cabello.
6:6 Todo el tiempo que se aparte para Jehová, no se
acercará a persona muerta.
6:7 Ni aun por su padre ni por su madre, ni por su
hermano ni por su hermana, podrá contaminarse cuando
mueran; porque la consagración de su Dios tiene sobre su
cabeza.
6:8 Todo el tiempo de su nazareato, será santo para
Jehová.
6:9 Si alguno muriere súbitamente junto a él, su cabeza
consagrada será contaminada; por tanto, el día de su
purificación raerá su cabeza; al séptimo día la raerá.
6:10 Y el día octavo traerá dos tórtolas o dos palominos
al sacerdote, a la puerta del tabernáculo de reunión.
6:11 Y el sacerdote ofrecerá el uno en expiación, y el
otro en holocausto; y hará expiación de lo que pecó a
causa del muerto, y santificará su cabeza en aquel día.
6:12 Y consagrará para Jehová los días de su nazareato,
y traerá un cordero de un año en expiación por la culpa;
y los días primeros serán anulados, por cuanto fue
contaminado su nazareato.
6:13 Esta es, pues, la ley del nazareo el día que se
cumpliere el tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta
del tabernáculo de reunión,
6:14 y ofrecerá su ofrenda a Jehová, un cordero de un
año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año sin
defecto en expiación, y un carnero sin defecto por
ofrenda de paz.
6:15 Además un canastillo de tortas sin levadura, de
flor de harina amasadas con aceite, y hojaldres sin
levadura untadas con aceite, y su ofrenda y sus
libaciones.
6:16 Y el sacerdote lo ofrecerá delante de Jehová, y
hará su expiación y su holocausto;
6:17 y ofrecerá el carnero en ofrenda de paz a Jehová,
con el canastillo de los panes sin levadura; ofrecerá
asimismo el sacerdote su ofrenda y sus libaciones.
6:18 Entonces el nazareo raerá a la puerta del
tabernáculo de reunión su cabeza consagrada, y tomará
los cabellos de su cabeza consagrada y los pondrá sobre
el fuego que está debajo de la ofrenda de paz.
6:19 Después tomará el sacerdote la espaldilla cocida
del carnero, una torta sin levadura del canastillo, y
una hojaldre sin levadura, y las pondrá sobre las manos
del nazareo, después que fuere raída su cabeza
consagrada;
6:20 y el sacerdote mecerá aquello como ofrenda mecida
delante de Jehová, lo cual será cosa santa del
sacerdote, además del pecho mecido y de la espaldilla
separada; después el nazareo podrá beber vino.
6:21 Esta es la ley del nazareo que hiciere voto de su
ofrenda a Jehová por su nazareato, además de lo que sus
recursos le permitieren; según el voto que hiciere, así
hará, conforme a la ley de su nazareato.
La
bendición sacerdotal
6:22
Jehová habló a Moisés, diciendo:
6:23 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así
bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:
6:24 Jehová te bendiga, y te guarde;
6:25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y
tenga de ti misericordia;
6:26 Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti
paz.
6:27 Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo
los bendeciré.
Capítulo 7
Ofrendas para la dedicación del altar
7:1
Aconteció que cuando Moisés hubo acabado de levantar el
tabernáculo, y lo hubo ungido y santificado, con todos
sus utensilios, y asimismo ungido y santificado el altar
y todos sus utensilios,
7:2 entonces los príncipes de Israel, los jefes de las
casas de sus padres, los cuales eran los príncipes de
las tribus, que estaban sobre los contados, ofrecieron;
7:3 y trajeron sus ofrendas delante de Jehová, seis
carros cubiertos y doce bueyes; por cada dos príncipes
un carro, y cada uno un buey, y los ofrecieron delante
del tabernáculo.
7:4 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
7:5 Tómalos de ellos, y serán para el servicio del
tabernáculo de reunión; y los darás a los levitas, a
cada uno conforme a su ministerio.
7:6 Entonces Moisés recibió los carros y los bueyes, y
los dio a los levitas.
7:7 Dos carros y cuatro bueyes dio a los hijos de
Gersón, conforme a su ministerio,
7:8 y a los hijos de Merari dio cuatro carros y ocho
bueyes, conforme a su ministerio bajo la mano de Itamar
hijo del sacerdote Aarón.
7:9 Pero a los hijos de Coat no les dio, porque llevaban
sobre sí en los hombros el servicio del santuario.
7:10 Y los príncipes trajeron ofrendas para la
dedicación del altar el día en que fue ungido,
ofreciendo los príncipes su ofrenda delante del altar.
7:11 Y Jehová dijo a Moisés: Ofrecerán su ofrenda, un
príncipe un día, y otro príncipe otro día, para la
dedicación del altar.
7:12 Y el que ofreció su ofrenda el primer día fue
Naasón hijo de Aminadab, de la tribu de Judá.
7:13 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta
siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:14 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:15 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:16 un macho cabrío para expiación;
7:17 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Naasón hijo de Aminadab.
7:18 El segundo día ofreció Natanael hijo de Zuar,
príncipe de Isacar.
7:19 Ofreció como su ofrenda un plato de plata de ciento
treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:20 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:21 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:22 un macho cabrío para expiación;
7:23 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Natanael hijo de Zuar.
7:24 El tercer día, Eliab hijo de Helón, príncipe de los
hijos de Zabulón.
7:25 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento
treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:26 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:27 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:28 un macho cabrío para expiación;
7:29 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Eliab hijo de Helón.
7:30 El cuarto día, Elisur hijo de Sedeur, príncipe de
los hijos de Rubén.
7:31 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento
treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:32 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:33 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:34 un macho cabrío para expiación;
7:35 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Elisur hijo de Sedeur.
7:36 El quinto día, Selumiel hijo de Zurisadai, príncipe
de los hijos de Simeón.
7:37 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento
treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:38 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:39 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:40 un macho cabrío para expiación;
7:41 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Selumiel hijo de Zurisadai.
7:42 El sexto día, Eliasaf hijo de Deuel, príncipe de
los hijos de Gad.
7:43 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento
treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:44 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:45 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:46 un macho cabrío para expiación;
7:47 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Eliasaf hijo de Deuel.
7:48 El séptimo día, el príncipe de los hijos de Efraín,
Elisama hijo de Amiud.
7:49 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento
treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:50 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:51 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:52 un macho cabrío para expiación;
7:53 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Elisama hijo de Amiud.
7:54 El octavo día, el príncipe de los hijos de Manasés,
Gamaliel hijo de Pedasur.
7:55 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento
treinta siclos
de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo
del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada
con aceite para ofrenda;
7:56 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:57 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:58 un macho cabrío para expiación;
7:59 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Gamaliel hijo de Pedasur.
7:60 El noveno día, el príncipe de los hijos de
Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
7:61 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento
treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:62 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:63 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:64 un macho cabrío para expiación;
7:65 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Abidán hijo de Gedeoni.
7:66 El décimo día, el príncipe de los hijos de Dan,
Ahiezer hijo de Amisadai.
7:67 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento
treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:68 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:69 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:70 un macho cabrío para expiación;
7:71 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Ahiezer hijo de Amisadai.
7:72 El undécimo día, el príncipe de los hijos de Aser,
Pagiel hijo de Ocrán.
7:73 Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento
treinta siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:74 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:75 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:76 un macho cabrío para expiación;
7:77 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Pagiel hijo de Ocrán.
7:78 El duodécimo día, el príncipe de los hijos de
Neftalí, Ahira hijo de Enán.
7:79 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta
siclos de peso,
y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del
santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con
aceite para ofrenda;
7:80 una cuchara de oro de diez siclos,
llena de incienso;
7:81 un becerro, un carnero, un cordero de un año para
holocausto;
7:82 un macho cabrío para expiación;
7:83 y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros,
cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta
fue la ofrenda de Ahira hijo de Enán.
7:84 Esta fue la ofrenda que los príncipes de Israel
ofrecieron para la dedicación del altar, el día en que
fue ungido: doce platos de plata, doce jarros de plata,
doce cucharas de oro.
7:85 Cada plato de ciento treinta siclos,
y cada jarro de setenta; toda la plata de la vajilla,
dos mil cuatrocientos siclos, al siclo del santuario.
7:86 Las doce cucharas de oro llenas de incienso, de
diez siclos
cada cuchara, al siclo del santuario; todo el oro de las
cucharas, ciento veinte siclos.
7:87 Todos los bueyes para holocausto, doce becerros;
doce los carneros, doce los corderos de un año, con su
ofrenda, y doce los machos cabríos para expiación.
7:88 Y todos los bueyes de la ofrenda de paz,
veinticuatro novillos, sesenta los carneros, sesenta los
machos cabríos, y sesenta los corderos de un año. Esta
fue la ofrenda para la dedicación del altar, después que
fue ungido.
7:89 Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de
reunión, para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba
de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del
testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con
él.
Capítulo 8
Aarón enciende las lámparas
8:1 Habló
Jehová a Moisés, diciendo:
8:2 Habla a Aarón y dile: Cuando enciendas las lámparas,
las siete lámparas alumbrarán hacia adelante del
candelero.
8:3 Y Aarón lo hizo así; encendió hacia la parte
anterior del candelero sus lámparas, como Jehová lo
mandó a Moisés.
8:4 Y esta era la hechura del candelero, de oro labrado
a martillo; desde su pie hasta sus flores era labrado a
martillo; conforme al modelo que Jehová mostró a Moisés,
así hizo el candelero. 
Consagración de los levitas
8:5
También Jehová habló a Moisés, diciendo:
8:6 Toma a los levitas de entre los hijos de Israel, y
haz expiación por ellos.
8:7 Así harás para expiación por ellos: Rocía sobre
ellos el agua de la expiación, y haz pasar la navaja
sobre todo su cuerpo, y lavarán sus vestidos, y serán
purificados.
8:8 Luego tomarán un novillo, con su ofrenda de flor de
harina amasada con aceite; y tomarás otro novillo para
expiación.
8:9 Y harás que los levitas se acerquen delante del
tabernáculo de reunión, y reunirás a toda la
congregación de los hijos de Israel.
8:10 Y cuando hayas acercado a los levitas delante de
Jehová, pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los
levitas;
8:11 y ofrecerá Aarón los levitas delante de Jehová en
ofrenda de los hijos de Israel, y servirán en el
ministerio de Jehová.
8:12 Y los levitas pondrán sus manos sobre las cabezas
de los novillos; y ofrecerás el uno por expiación, y el
otro en holocausto a Jehová, para hacer expiación por
los levitas.
8:13 Y presentarás a los levitas delante de Aarón, y
delante de sus hijos, y los ofrecerás en ofrenda a
Jehová.
8:14 Así apartarás a los levitas de entre los hijos de
Israel, y serán míos los levitas.
8:15 Después de eso vendrán los levitas a ministrar en
el tabernáculo de reunión; serán purificados, y los
ofrecerás en ofrenda.
8:16 Porque enteramente me son dedicados a mí los
levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo
primer nacido; los he tomado para mí en lugar de los
primogénitos de todos los hijos de Israel. 
8:17 Porque mío es todo primogénito de entre los hijos
de Israel, así de hombres como de animales; desde el día
que yo herí a todo primogénito en la tierra de Egipto,
los santifiqué para mí. 
8:18 Y he tomado a los levitas en lugar de todos los
primogénitos de los hijos de Israel.
8:19 Y yo he dado en don los levitas a Aarón y a sus
hijos de entre los hijos de Israel, para que ejerzan el
ministerio de los hijos de Israel en el tabernáculo de
reunión, y reconcilien a los hijos de Israel; para que
no haya plaga en los hijos de Israel, al acercarse los
hijos de Israel al santuario.
8:20 Y Moisés y Aarón y toda la congregación de los
hijos de Israel hicieron con los levitas conforme a
todas las cosas que mandó Jehová a Moisés acerca de los
levitas; así hicieron con ellos los hijos de Israel.
8:21 Y los levitas se purificaron, y lavaron sus
vestidos; y Aarón los ofreció en ofrenda delante de
Jehová, e hizo Aarón expiación por ellos para
purificarlos.
8:22 Así vinieron después los levitas para ejercer su
ministerio en el tabernáculo de reunión delante de Aarón
y delante de sus hijos; de la manera que mandó Jehová a
Moisés acerca de los levitas, así hicieron con ellos.
8:23 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo:
8:24 Los levitas de veinticinco años arriba entrarán a
ejercer su ministerio en el servicio del tabernáculo de
reunión.
8:25 Pero desde los cincuenta años cesarán de ejercer su
ministerio, y nunca más lo ejercerán.
8:26 Servirán con sus hermanos en el tabernáculo de
reunión, para hacer la guardia, pero no servirán en el
ministerio. Así harás con los levitas en cuanto a su
ministerio.
Capítulo 9
Celebración de la pascua
9:1 Habló
Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, en el segundo
año de su salida de la tierra de Egipto, en el mes
primero, diciendo:
9:2 Los hijos de Israel celebrarán la pascua a su
tiempo.
9:3 El decimocuarto día de este mes, entre las dos
tardes, la celebraréis a su tiempo; conforme a todos sus
ritos y conforme a todas sus leyes la celebraréis.
9:4 Y habló Moisés a los hijos de Israel para que
celebrasen la pascua.
9:5 Celebraron la pascua en el mes primero, a los
catorce días del mes, entre las dos tardes, en el
desierto de Sinaí; conforme a todas las cosas que mandó
Jehová a Moisés, así hicieron los hijos de Israel. 
9:6 Pero hubo algunos que estaban inmundos a causa de
muerto, y no pudieron celebrar la pascua aquel día; y
vinieron delante de Moisés y delante de Aarón aquel día,
9:7 y le dijeron aquellos hombres: Nosotros estamos
inmundos por causa de muerto; ¿por qué seremos impedidos
de ofrecer ofrenda a Jehová a su tiempo entre los hijos
de Israel?
9:8 Y Moisés les respondió: Esperad, y oiré lo que
ordena Jehová acerca de vosotros.
9:9 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
9:10 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Cualquiera
de vosotros o de vuestros descendientes, que estuviere
inmundo por causa de muerto o estuviere de viaje lejos,
celebrará la pascua a Jehová.
9:11 En el mes segundo, a los catorce días del mes,
entre las dos tardes, la celebrarán; con panes sin
levadura y hierbas amargas la comerán.
9:12 No dejarán del animal sacrificado para la mañana,
ni quebrarán hueso de él; 
conforme a todos los ritos de la pascua la celebrarán.
9:13 Mas el que estuviere limpio, y no estuviere de
viaje, si dejare de celebrar la pascua, la tal persona
será cortada de entre su pueblo; por cuanto no ofreció a
su tiempo la ofrenda de Jehová, el tal hombre llevará su
pecado.
9:14 Y si morare con vosotros extranjero, y celebrare la
pascua a Jehová, conforme al rito de la pascua y
conforme a sus leyes la celebrará; un mismo rito
tendréis, tanto el extranjero como el natural de la
tierra.
La
nube sobre el tabernáculo
(Ex. 40.34-38)
9:15 El
día que el tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el
tabernáculo sobre la tienda del testimonio; y a la tarde
había sobre el tabernáculo como una apariencia de fuego,
hasta la mañana.
9:16 Así era continuamente: la nube lo cubría de día, y
de noche la apariencia de fuego.
9:17 Cuando se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos
de Israel partían; y en el lugar donde la nube paraba,
allí acampaban los hijos de Israel.
9:18 Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y
al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la
nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían
acampados.
9:19 Cuando la nube se detenía sobre el tabernáculo
muchos días, entonces los hijos de Israel guardaban la
ordenanza de Jehová, y no partían.
9:20 Y cuando la nube estaba sobre el tabernáculo pocos
días, al mandato de Jehová acampaban, y al mandato de
Jehová partían.
9:21 Y cuando la nube se detenía desde la tarde hasta la
mañana, o cuando a la mañana la nube se levantaba, ellos
partían; o si había estado un día, y a la noche la nube
se levantaba, entonces partían.
9:22 O si dos días, o un mes, o un año, mientras la nube
se detenía sobre el tabernáculo permaneciendo sobre él,
los hijos de Israel seguían acampados, y no se movían;
mas cuando ella se alzaba, ellos partían.
9:23 Al mandato de Jehová acampaban, y al mandato de
Jehová partían, guardando la ordenanza de Jehová como
Jehová lo había dicho por medio de Moisés.
Capítulo 10
Las
trompetas de plata
10:1 Jehová
habló a Moisés, diciendo:
10:2 Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo
las harás, las cuales te servirán para convocar la
congregación, y para hacer mover los campamentos.
10:3 Y cuando las tocaren, toda la congregación se
reunirá ante ti a la puerta del tabernáculo de reunión.
10:4 Mas cuando tocaren sólo una, entonces se
congregarán ante ti los príncipes, los jefes de los
millares de Israel.
10:5 Y cuando tocareis alarma, entonces moverán los
campamentos de los que están acampados al oriente.
10:6 Y cuando tocareis alarma la segunda vez, entonces
moverán los campamentos de los que están acampados al
sur; alarma tocarán para sus partidas.
10:7 Pero para reunir la congregación tocaréis, mas no
con sonido de alarma.
10:8 Y los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las
trompetas; y las tendréis por estatuto perpetuo por
vuestras generaciones.
10:9 Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra
contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con
las trompetas; y seréis recordados por Jehová vuestro
Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos.
10:10 Y en el día de vuestra alegría, y en vuestras
solemnidades, y en los principios de vuestros meses,
tocaréis las trompetas sobre vuestros holocaustos, y
sobre los sacrificios de paz, y os serán por memoria
delante de vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.
Los
israelitas salen de Sinaí
10:11 En
el año segundo, en el mes segundo, a los veinte días del
mes, la nube se alzó del tabernáculo del testimonio.
10:12 Y partieron los hijos de Israel del desierto de
Sinaí según el orden de marcha; y se detuvo la nube en
el desierto de Parán.
10:13 Partieron la primera vez al mandato de Jehová por
medio de Moisés.
10:14 La bandera del campamento de los hijos de Judá
comenzó a marchar primero, por sus ejércitos; y Naasón
hijo de Aminadab estaba sobre su cuerpo de ejército.
10:15 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Isacar, Natanael hijo de Zuar.
10:16 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Zabulón, Eliab hijo de Helón.
10:17 Después que estaba ya desarmado el tabernáculo, se
movieron los hijos de Gersón y los hijos de Merari, que
lo llevaban.
10:18 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento
de Rubén por sus ejércitos; y Elisur hijo de Sedeur
estaba sobre su cuerpo de ejército.
10:19 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
10:20 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Gad, Eliasaf hijo de Deuel.
10:21 Luego comenzaron a marchar los coatitas llevando
el santuario; y entretanto que ellos llegaban, los otros
acondicionaron el tabernáculo.
10:22 Después comenzó a marchar la bandera del
campamento de los hijos de Efraín por sus ejércitos; y
Elisama hijo de Amiud estaba sobre su cuerpo de
ejército.
10:23 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
10:24 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
10:25 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento
de los hijos de Dan por sus ejércitos, a retaguardia de
todos los campamentos; y Ahiezer hijo de Amisadai estaba
sobre su cuerpo de ejército.
10:26 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
10:27 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los
hijos de Neftalí, Ahira hijo de Enán.
10:28 Este era el orden de marcha de los hijos de Israel
por sus ejércitos cuando partían.
10:29 Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Ragüel
madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar
del cual Jehová ha dicho: Yo os lo daré. Ven con
nosotros, y te haremos bien; porque Jehová ha prometido
el bien a Israel.
10:30 Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé
a mi tierra y a mi parentela. 
10:31 Y él le dijo: Te ruego que no nos dejes; porque tú
conoces los lugares donde hemos de acampar en el
desierto, y nos serás en lugar de ojos.
10:32 Y si vienes con nosotros, cuando tengamos el bien
que Jehová nos ha de hacer, nosotros te haremos bien.
10:33 Así partieron del monte de Jehová camino de tres
días; y el arca del pacto de Jehová fue delante de ellos
camino de tres días, buscándoles lugar de descanso.
10:34 Y la nube de Jehová iba sobre ellos de día, desde
que salieron del campamento.
10:35 Cuando el arca se movía, Moisés decía: Levántate,
oh Jehová, y sean dispersados tus enemigos, y huyan de
tu presencia los que te aborrecen. 
10:36 Y cuando ella se detenía, decía: Vuelve, oh
Jehová, a los millares de millares de Israel.
Capítulo 11
Jehová envía codornices
11:1
Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo
oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego
de Jehová, y consumió uno de los extremos del
campamento.
11:2 Entonces el pueblo clamó a Moisés, y Moisés oró a
Jehová, y el fuego se extinguió.
11:3 Y llamó a aquel lugar Tabera, porque el fuego de
Jehová se encendió en ellos.
11:4 Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo
un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a
llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!
11:5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de
balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las
cebollas y los ajos;
11:6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este
maná ven nuestros ojos.
11:7 Y era el maná como semilla de culantro, y su color
como color de bedelio.
11:8 El pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía en
molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o
hacía de él tortas; su sabor era como sabor de aceite
nuevo. 
11:9 Y cuando descendía el rocío sobre el campamento de
noche, el maná descendía sobre él. 
11:10 Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus
familias, cada uno a la puerta de su tienda; y la ira de
Jehová se encendió en gran manera; también le pareció
mal a Moisés.
11:11 Y dijo Moisés a Jehová: ¿Por qué has hecho mal a
tu siervo? ¿y por qué no he hallado gracia en tus ojos,
que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí?
11:12 ¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré yo,
para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que
cría al que mama, a la tierra de la cual juraste a sus
padres?
11:13 ¿De dónde conseguiré yo carne para dar a todo este
pueblo? Porque lloran a mí, diciendo: Danos carne que
comamos.
11:14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que
me es pesado en demasía.
11:15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me
des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo
no vea mi mal.
11:16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta
varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son
ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la
puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí
contigo.
11:17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré
del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y
llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás
tú solo.
11:18 Pero al pueblo dirás: Santificaos para mañana, y
comeréis carne; porque habéis llorado en oídos de
Jehová, diciendo: ¡Quién nos diera a comer carne!
¡Ciertamente mejor nos iba en Egipto! Jehová, pues, os
dará carne, y comeréis.
11:19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni
diez días, ni veinte días,
11:20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por
las narices, y la aborrezcáis, por cuanto
menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros,
y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos
acá de Egipto?
11:21 Entonces dijo Moisés: Seiscientos mil de a pie es
el pueblo en medio del cual yo estoy; ¡y tú dices: Les
daré carne, y comerán un mes entero!
11:22 ¿Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que les
basten? ¿o se juntarán para ellos todos los peces del
mar para que tengan abasto?
11:23 Entonces Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso se ha
acortado la mano de Jehová? Ahora verás si se cumple mi
palabra, o no.
11:24 Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de
Jehová; y reunió a los setenta varones de los ancianos
del pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo.
11:25 Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló;
y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los
setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el
espíritu, profetizaron, y no cesaron.
11:26 Y habían quedado en el campamento dos varones,
llamados el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales
también reposó el espíritu; estaban éstos entre los
inscritos, pero no habían venido al tabernáculo; y
profetizaron en el campamento.
11:27 Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo:
Eldad y Medad profetizan en el campamento.
11:28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de
Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés,
impídelos.
11:29 Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí?
Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que
Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.
11:30 Y Moisés volvió al campamento, él y los ancianos
de Israel.
11:31 Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del
mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino a
un lado, y un día de camino al otro, alrededor del
campamento, y casi dos codos
sobre la faz de la tierra.
11:32 Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día
y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogieron
codornices; el que menos, recogió diez montones; y las
tendieron para sí a lo largo alrededor del campamento.
11:33 Aún estaba la carne entre los dientes de ellos,
antes que fuese masticada, cuando la ira de Jehová se
encendió en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una
plaga muy grande.
11:34 Y llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava,
por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.
11:35 De Kibrot-hataava partió el pueblo a Hazerot, y se
quedó en Hazerot.
Capítulo 12
María y Aarón murmuran contra Moisés
12:1 María y
Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita
que había tomado; porque él había tomado mujer cusita.
12:2 Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová?
¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová.
12:3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos
los hombres que había sobre la tierra.
12:4 Luego dijo Jehová a Moisés, a Aarón y a María:
Salid vosotros tres al tabernáculo de reunión. Y
salieron ellos tres.
12:5 Entonces Jehová descendió en la columna de la nube,
y se puso a la puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón y
a María; y salieron ambos.
12:6 Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya
entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en
visión, en sueños hablaré con él.
12:7 No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi
casa. 
12:8 Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por
figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues,
no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?
12:9 Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos;
y se fue.
12:10 Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que
María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a
María, y he aquí que estaba leprosa.
12:11 Y dijo Aarón a Moisés: ¡Ah! señor mío, no pongas
ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente hemos
actuado, y hemos pecado.
12:12 No quede ella ahora como el que nace muerto, que
al salir del vientre de su madre, tiene ya medio
consumida su carne.
12:13 Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo: Te
ruego, oh Dios, que la sanes ahora.
12:14 Respondió Jehová a Moisés: Pues si su padre
hubiera escupido en su rostro, ¿no se avergonzaría por
siete días? Sea echada fuera del campamento por siete
días,
y después volverá a la congregación.
12:15 Así María fue echada del campamento siete días; y
el pueblo no pasó adelante hasta que se reunió María con
ellos.
12:16 Después el pueblo partió de Hazerot, y acamparon
en el desierto de Parán.
Capítulo 13
Misión de los doce espías
(Dt. 1.19-33)
13:1 Y
Jehová habló a Moisés, diciendo:
13:2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de
Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada
tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno
príncipe entre ellos.
13:3 Y Moisés los envió desde el desierto de Parán,
conforme a la palabra de Jehová; y todos aquellos
varones eran príncipes de los hijos de Israel.
13:4 Estos son sus nombres: De la tribu de Rubén, Samúa
hijo de Zacur.
13:5 De la tribu de Simeón, Safat hijo de Horí.
13:6 De la tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone.
13:7 De la tribu de Isacar, Igal hijo de José.
13:8 De la tribu de Efraín, Oseas hijo de Nun.
13:9 De la tribu de Benjamín, Palti hijo de Rafú.
13:10 De la tribu de Zabulón, Gadiel hijo de Sodi.
13:11 De la tribu de José: de la tribu de Manasés, Gadi
hijo de Susi.
13:12 De la tribu de Dan, Amiel hijo de Gemali.
13:13 De la tribu de Aser, Setur hijo de Micael.
13:14 De la tribu de Neftalí, Nahbi hijo de Vapsi.
13:15 De la tribu de Gad, Geuel hijo de Maqui.
13:16 Estos son los nombres de los varones que Moisés
envió a reconocer la tierra; y a Oseas hijo de Nun le
puso Moisés el nombre de Josué.
13:17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de
Canaán, diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al
monte,
13:18 y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la
habita, si es fuerte o débil, si poco o numeroso;
13:19 cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; y
cómo son las ciudades habitadas, si son campamentos o
plazas fortificadas;
13:20 y cómo es el terreno, si es fértil o estéril, si
en él hay árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto
del país. Y era el tiempo de las primeras uvas.
13:21 Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde
el desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat.
13:22 Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y
allí estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac.
Hebrón fue edificada siete años antes de Zoán en
Egipto.
13:23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí
cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual
trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los
higos.
13:24 Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol, por el
racimo que cortaron de allí los hijos de Israel.
13:25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de
cuarenta días.
13:26 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a
toda la congregación de los hijos de Israel, en el
desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a
ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto
de la tierra.
13:27 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la
tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye
leche y miel; y este es el fruto de ella.
13:28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte,
y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también
vimos allí a los hijos de Anac.
13:29 Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y
el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita
junto al mar, y a la ribera del Jordán.
13:30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de
Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de
ella; porque más podremos nosotros que ellos.
13:31 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No
podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte
que nosotros.
13:32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la
tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por
donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a
sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de
ella son hombres de grande estatura.
13:33 También vimos allí gigantes,
hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros,
a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos
a ellos.
Capítulo 14
Los
israelitas se rebelan contra Jehová
14:1
Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el
pueblo lloró aquella noche.
14:2 Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos
los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá
muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto
ojalá muriéramos!
14:3 ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer
a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean
por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?
14:4 Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y
volvámonos a Egipto.
14:5 Entonces Moisés y Aarón se postraron sobre sus
rostros delante de toda la multitud de la congregación
de los hijos de Israel.
14:6 Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que
eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron
sus vestidos,
14:7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de
Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para
reconocerla, es tierra en gran manera buena.
14:8 Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a
esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche
y miel.
14:9 Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni
temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los
comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y
con nosotros está Jehová; no los temáis. 
14:10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos.
Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de
reunión a todos los hijos de Israel,
14:11 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de
irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con
todas las señales que he hecho en medio de ellos?
14:12 Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti
te pondré sobre gente más grande y más fuerte que
ellos.
14:13 Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán luego los
egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este
pueblo con tu poder;
14:14 y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los
cuales han oído que tú, oh Jehová, estabas en medio de
este pueblo, que cara a cara aparecías tú, oh Jehová, y
que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas
delante de ellos en columna de nube, y de noche en
columna de fuego;
14:15 y que has hecho morir a este pueblo como a un solo
hombre; y las gentes que hubieren oído tu fama hablarán,
diciendo:
14:16 Por cuanto no pudo Jehová meter este pueblo en la
tierra de la cual les había jurado, los mató en el
desierto.
14:17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el
poder del Señor, como lo hablaste, diciendo:
14:18 Jehová, tardo para la ira y grande en
misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión,
aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable;
que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta
los terceros y hasta los cuartos.    
14:19 Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la
grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este
pueblo desde Egipto hasta aquí.
Jehová castiga a Israel
(Dt. 1.34-40)
14:20
Entonces Jehová dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu
dicho.
14:21 Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria
llena toda la tierra,
14:22 todos los que vieron mi gloria y mis señales que
he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya
diez veces, y no han oído mi voz,
14:23 no verán la tierra de la cual juré a sus padres;
no, ninguno de los que me han irritado la verá. 
14:24 Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro
espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la
tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en
posesión. 
14:25 Ahora bien, el amalecita y el cananeo habitan en
el valle; volveos mañana y salid al desierto, camino del
Mar Rojo.
14:26 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
14:27 ¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud que
murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel,
que de mí se quejan?
14:28 Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis
hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.
14:29 En este desierto caerán vuestros cuerpos;
todo el número de los que fueron contados de entre
vosotros, de veinte años arriba, los cuales han
murmurado contra mí.
14:30 Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra,
por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en
ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo
de Nun.
14:31 Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que
serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán
la tierra que vosotros despreciasteis.
14:32 En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en
este desierto.
14:33 Y vuestros hijos andarán pastoreando en el
desierto cuarenta años,
y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros
cuerpos sean consumidos en el desierto.
14:34 Conforme al número de los días, de los cuarenta
días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras
iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y
conoceréis mi castigo.
14:35 Yo Jehová he hablado; así haré a toda esta
multitud perversa que se ha juntado contra mí; en este
desierto serán consumidos, y ahí morirán.
Muerte de
los diez espías malvados
14:36 Y
los varones que Moisés envió a reconocer la tierra, y
que al volver habían hecho murmurar contra él a toda la
congregación, desacreditando aquel país,
14:37 aquellos varones que habían hablado mal de la
tierra, murieron de plaga delante de Jehová.
14:38 Pero Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone
quedaron con vida, de entre aquellos hombres que habían
ido a reconocer la tierra.
La
derrota en Horma
(Dt. 1.41-46)
14:39 Y
Moisés dijo estas cosas a todos los hijos de Israel, y
el pueblo se enlutó mucho.
14:40 Y se levantaron por la mañana y subieron a la
cumbre del monte, diciendo: Henos aquí para subir al
lugar del cual ha hablado Jehová; porque hemos pecado.
14:41 Y dijo Moisés: ¿Por qué quebrantáis el mandamiento
de Jehová? Esto tampoco os saldrá bien.
14:42 No subáis, porque Jehová no está en medio de
vosotros, no seáis heridos delante de vuestros
enemigos.
14:43 Porque el amalecita y el cananeo están allí
delante de vosotros, y caeréis a espada; pues por cuanto
os habéis negado a seguir a Jehová, por eso no estará
Jehová con vosotros.
14:44 Sin embargo, se obstinaron en subir a la cima del
monte; pero el arca del pacto de Jehová, y Moisés, no se
apartaron de en medio del campamento.
14:45 Y descendieron el amalecita y el cananeo que
habitaban en aquel monte, y los hirieron y los
derrotaron, persiguiéndolos hasta Horma.
Capítulo 15
Leyes sobre las ofrendas
15:1 Jehová
habló a Moisés, diciendo:
15:2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis
entrado en la tierra de vuestra habitación que yo os
doy,
15:3 y hagáis ofrenda encendida a Jehová, holocausto, o
sacrificio, por especial voto, o de vuestra voluntad, o
para ofrecer en vuestras fiestas solemnes olor grato a
Jehová, de vacas o de ovejas;
15:4 entonces el que presente su ofrenda a Jehová traerá
como ofrenda la décima parte de un efa
de flor de harina, amasada con la cuarta parte de un hin
de aceite.
15:5 De vino para la libación ofrecerás la cuarta parte
de un hin, además del holocausto o del sacrificio, por
cada cordero.
15:6 Por cada carnero harás ofrenda de dos décimas de
flor de harina, amasada con la tercera parte de un hin
de aceite;
15:7 y de vino para la libación ofrecerás la tercera
parte de un hin,
en olor grato a Jehová.
15:8 Cuando ofrecieres novillo en holocausto o
sacrificio, por especial voto, o de paz a Jehová,
15:9 ofrecerás con el novillo una ofrenda de tres
décimas de flor de harina, amasada con la mitad de un
hin
de aceite;
15:10 y de vino para la libación ofrecerás la mitad de
un hin, en ofrenda encendida de olor grato a Jehová.
15:11 Así se hará con cada buey, o carnero, o cordero de
las ovejas, o cabrito.
15:12 Conforme al número así haréis con cada uno, según
el número de ellos.
15:13 Todo natural hará estas cosas así, para ofrecer
ofrenda encendida de olor grato a Jehová.
15:14 Y cuando habitare con vosotros extranjero, o
cualquiera que estuviere entre vosotros por vuestras
generaciones, si hiciere ofrenda encendida de olor grato
a Jehová, como vosotros hiciereis, así hará él.
15:15 Un mismo estatuto tendréis vosotros de la
congregación y el extranjero que con vosotros mora; será
estatuto perpetuo por vuestras generaciones; como
vosotros, así será el extranjero delante de Jehová.
15:16 Una misma ley y un mismo decreto tendréis,
vosotros y el extranjero que con vosotros mora. 
15:17 También habló Jehová a Moisés, diciendo:
15:18 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando
hayáis entrado en la tierra a la cual yo os llevo,
15:19 cuando comencéis a comer del pan de la tierra,
ofreceréis ofrenda a Jehová.
15:20 De lo primero que amaséis, ofreceréis una torta en
ofrenda; como la ofrenda de la era, así la ofreceréis.
15:21 De las primicias de vuestra masa daréis a Jehová
ofrenda por vuestras generaciones.
15:22 Y cuando errareis, y no hiciereis todos estos
mandamientos que Jehová ha dicho a Moisés,
15:23 todas las cosas que Jehová os ha mandado por medio
de Moisés, desde el día que Jehová lo mandó, y en
adelante por vuestras edades,
15:24 si el pecado fue hecho por yerro con ignorancia de
la congregación, toda la congregación ofrecerá un
novillo por holocausto en olor grato a Jehová, con su
ofrenda y su libación conforme a la ley, y un macho
cabrío en expiación.
15:25 Y el sacerdote hará expiación por toda la
congregación de los hijos de Israel; y les será
perdonado, porque yerro es; y ellos traerán sus
ofrendas, ofrenda encendida a Jehová, y sus expiaciones
delante de Jehová por sus yerros.
15:26 Y será perdonado a toda la congregación de los
hijos de Israel, y al extranjero que mora entre ellos,
por cuanto es yerro de todo el pueblo.
15:27 Si una persona pecare por yerro, ofrecerá una
cabra de un año para expiación.
15:28 Y el sacerdote hará expiación por la persona que
haya pecado por yerro; cuando pecare por yerro delante
de Jehová, la reconciliará, y le será perdonado. 
15:29 El nacido entre los hijos de Israel, y el
extranjero que habitare entre ellos, una misma ley
tendréis para el que hiciere algo por yerro.
15:30 Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así
el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa
persona será cortada de en medio de su pueblo.
15:31 Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y
menospreció su mandamiento, enteramente será cortada esa
persona; su iniquidad caerá sobre ella.
Lapidación de un violador del día de reposo
15:32
Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a
un hombre que recogía leña en día de reposo.
15:33 Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron
a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación;
15:34 y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba
declarado qué se le había de hacer.
15:35 Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera
aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del
campamento.
15:36 Entonces lo sacó la congregación fuera del
campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó
a Moisés.
Franjas
en los vestidos
15:37 Y
Jehová habló a Moisés, diciendo:
15:38 Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan
franjas en los bordes de sus vestidos,
por sus generaciones; y pongan en cada franja de los
bordes un cordón de azul.
15:39 Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis
os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para
ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón
y de vuestros ojos, en pos de los cuales os
prostituyáis.
15:40 Para que os acordéis, y hagáis todos mis
mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios.
15:41 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra
de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová vuestro
Dios.
Capítulo 16
La
rebelión de Coré
16:1 Coré
hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, y Datán y
Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos
de Rubén, tomaron gente,
16:2 y se levantaron contra Moisés con doscientos
cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de
la congregación, de los del consejo, varones de
renombre.
16:3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron:
¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación,
todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová;
¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la
congregación de Jehová?
16:4 Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre su rostro;
16:5 y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo:
Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y quién es santo,
y hará que se acerque a él; al que él escogiere, él lo
acercará a sí.
16:6 Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su
séquito,
16:7 y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso
delante de Jehová mañana; y el varón a quien Jehová
escogiere, aquel será el santo; esto os baste, hijos de
Leví.
16:8 Dijo más Moisés a Coré: Oíd ahora, hijos de Leví:
16:9 ¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado
de la congregación de Israel, acercándoos a él para que
ministréis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y
estéis delante de la congregación para ministrarles,
16:10 y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos
los hijos de Leví contigo? ¿Procuráis también el
sacerdocio?
16:11 Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os
juntáis contra Jehová; pues Aarón, ¿qué es, para que
contra él murmuréis?
16:12 Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de
Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá.
16:13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra
que destila leche y miel, para hacernos morir en el
desierto, sino que también te enseñorees de nosotros
imperiosamente?
16:14 Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya
leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y
viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? No
subiremos.
16:15 Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo a
Jehová: No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado
de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal.
16:16 Después dijo Moisés a Coré: Tú y todo tu séquito,
poneos mañana delante de Jehová; tú, y ellos, y Aarón;
16:17 y tomad cada uno su incensario y poned incienso en
ellos, y acercaos delante de Jehová cada uno con su
incensario, doscientos cincuenta incensarios; tú
también, y Aarón, cada uno con su incensario.
16:18 Y tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos
fuego, y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la
puerta del tabernáculo de reunión con Moisés y Aarón.
16:19 Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la
congregación a la puerta del tabernáculo de reunión;
entonces la gloria de Jehová apareció a toda la
congregación.
16:20 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
16:21 Apartaos de entre esta congregación, y los
consumiré en un momento.
16:22 Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron:
Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un
solo hombre el que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la
congregación?
16:23 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:24 Habla a la congregación y diles: Apartaos de en
derredor de la tienda de Coré, Datán y Abiram.
16:25 Entonces Moisés se levantó y fue a Datán y a
Abiram, y los ancianos de Israel fueron en pos de él.
16:26 Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos
ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no
toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en
todos sus pecados.
16:27 Y se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán y
de Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se
pusieron a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres,
sus hijos y sus pequeñuelos.
16:28 Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha
enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las
hice de mi propia voluntad.
16:29 Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o
si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los
hombres, Jehová no me envió.
16:30 Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra
abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y
descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que
estos hombres irritaron a Jehová.
16:31 Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas
estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de
ellos.
16:32 Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a
sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus
bienes.
16:33 Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron
vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de
en medio de la congregación.
16:34 Y todo Israel, los que estaban en derredor de
ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos
trague también la tierra.
16:35 También salió fuego de delante de Jehová, y
consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían
el incienso.
16:36 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:37 Di a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, que tome
los incensarios de en medio del incendio, y derrame más
allá el fuego; porque son santificados
16:38 los incensarios de estos que pecaron contra sus
almas; y harán de ellos planchas batidas para cubrir el
altar; por cuanto ofrecieron con ellos delante de
Jehová, son santificados, y serán como señal a los hijos
de Israel.
16:39 Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de
bronce con que los quemados habían ofrecido; y los
batieron para cubrir el altar,
16:40 en recuerdo para los hijos de Israel, de que
ningún extraño que no sea de la descendencia de Aarón se
acerque para ofrecer incienso delante de Jehová, para
que no sea como Coré y como su séquito; según se lo dijo
Jehová por medio de Moisés.
16:41 El día siguiente, toda la congregación de los
hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo:
Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová.
16:42 Y aconteció que cuando se juntó la congregación
contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo de
reunión, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció
la gloria de Jehová.
16:43 Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo
de reunión.
16:44 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:45 Apartaos de en medio de esta congregación, y los
consumiré en un momento. Y ellos se postraron sobre sus
rostros.
16:46 Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon
en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve
pronto a la congregación, y haz expiación por ellos,
porque el furor ha salido de la presencia de Jehová; la
mortandad ha comenzado.
16:47 Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés
dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí
que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso
incienso, e hizo expiación por el pueblo,
16:48 y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la
mortandad.
16:49 Y los que murieron en aquella mortandad fueron
catorce mil setecientos, sin los muertos por la rebelión
de Coré.
16:50 Después volvió Aarón a Moisés a la puerta del
tabernáculo de reunión, cuando la mortandad había
cesado.
Capítulo 17
La
vara de Aarón florece
17:1 Luego
habló Jehová a Moisés, diciendo:
17:2 Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una
vara por cada casa de los padres, de todos los príncipes
de ellos, doce varas conforme a las casas de sus padres;
y escribirás el nombre de cada uno sobre su vara.
17:3 Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de
Leví; porque cada jefe de familia de sus padres tendrá
una vara.
17:4 Y las pondrás en el tabernáculo de reunión delante
del testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros.
17:5 Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré
cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel
con que murmuran contra vosotros.
17:6 Y Moisés habló a los hijos de Israel, y todos los
príncipes de ellos le dieron varas; cada príncipe por
las casas de sus padres una vara, en total doce varas; y
la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos.
17:7 Y Moisés puso las varas delante de Jehová en el
tabernáculo del testimonio.
17:8 Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al
tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de
Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado
flores, y arrojado renuevos, y producido almendras.
17:9 Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de
Jehová a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y
tomaron cada uno su vara.
17:10 Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón
delante del testimonio,
para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y
harás cesar sus quejas de delante de mí, para que no
mueran.
17:11 E hizo Moisés como le mandó Jehová, así lo hizo.
17:12 Entonces los hijos de Israel hablaron a Moisés,
diciendo: He aquí nosotros somos muertos, perdidos
somos, todos nosotros somos perdidos.
17:13 Cualquiera que se acercare, el que viniere al
tabernáculo de Jehová, morirá. ¿Acabaremos por perecer
todos?
Capítulo 18
Sostenimiento de sacerdotes y levitas
18:1 Jehová
dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y la casa de tu padre
contigo, llevaréis el pecado del santuario; y tú y tus
hijos contigo llevaréis el pecado de vuestro
sacerdocio.
18:2 Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la
tribu de tu padre, haz que se acerquen a ti y se junten
contigo, y te servirán; y tú y tus hijos contigo
serviréis delante del tabernáculo del testimonio.
18:3 Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo
el tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios
santos ni al altar, para que no mueran ellos y
vosotros.
18:4 Se juntarán, pues, contigo, y tendrán el cargo del
tabernáculo de reunión en todo el servicio del
tabernáculo; ningún extraño se ha de acercar a
vosotros.
18:5 Y tendréis el cuidado del santuario, y el cuidado
del altar, para que no venga más la ira sobre los hijos
de Israel.
18:6 Porque he aquí, yo he tomado a vuestros hermanos
los levitas de entre los hijos de Israel, dados a
vosotros en don de Jehová, para que sirvan en el
ministerio del tabernáculo de reunión.
18:7 Mas tú y tus hijos contigo guardaréis vuestro
sacerdocio en todo lo relacionado con el altar, y del
velo adentro, y ministraréis. Yo os he dado en don el
servicio de vuestro sacerdocio; y el extraño que se
acercare, morirá.
18:8 Dijo más Jehová a Aarón: He aquí yo te he dado
también el cuidado de mis ofrendas; todas las cosas
consagradas de los hijos de Israel te he dado por razón
de la unción, y a tus hijos, por estatuto perpetuo.
18:9 Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas,
reservadas del fuego; toda ofrenda de ellos, todo
presente suyo, y toda expiación por el pecado de ellos,
y toda expiación por la culpa de ellos, que me han de
presentar, será cosa muy santa para ti y para tus
hijos.
18:10 En el santuario la comerás; todo varón comerá de
ella; cosa santa será para ti.
18:11 Esto también será tuyo: la ofrenda elevada de sus
dones, y todas las ofrendas mecidas de los hijos de
Israel, he dado a ti y a tus hijos y a tus hijas
contigo, por estatuto perpetuo; todo limpio en tu casa
comerá de ellas.
18:12 De aceite, de mosto y de trigo, todo lo más
escogido, las primicias de ello, que presentarán a
Jehová, para ti las he dado.
18:13 Las primicias de todas las cosas de la tierra de
ellos, las cuales traerán a Jehová, serán tuyas; todo
limpio en tu casa comerá de ellas.
18:14 Todo lo consagrado por voto
en Israel será tuyo.
18:15 Todo lo que abre matriz, de toda carne que
ofrecerán a Jehová, así de hombres como de animales,
será tuyo; pero harás que se redima el primogénito del
hombre; también harás redimir el primogénito de animal
inmundo.
18:16 De un mes harás efectuar el rescate de ellos,
conforme a tu estimación, por el precio de cinco siclos,
conforme al siclo del santuario, que es de veinte
geras.
18:17 Mas el primogénito de vaca, el primogénito de
oveja y el primogénito de cabra, no redimirás;
santificados son; la sangre de ellos rociarás sobre el
altar, y quemarás la grosura de ellos, ofrenda encendida
en olor grato a Jehová.
18:18 Y la carne de ellos será tuya; como el pecho de la
ofrenda mecida y como la espaldilla derecha, será tuya.
18:19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas,
que los hijos de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado
para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por
estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de
Jehová para ti y para tu descendencia contigo.
18:20 Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no
tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu
parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.
18:21 Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los
diezmos 
en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto
ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de
reunión.
18:22 Y no se acercarán más los hijos de Israel al
tabernáculo de reunión, para que no lleven pecado por el
cual mueran.
18:23 Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo
de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto
perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán
heredad entre los hijos de Israel.
18:24 Porque a los levitas he dado por heredad los
diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová
en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de
Israel no poseerán heredad.
18:25 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
18:26 Así hablarás a los levitas, y les dirás: Cuando
toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado
de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de
ellos en ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los
diezmos.
18:27 Y se os contará vuestra ofrenda como grano de la
era, y como producto del lagar.
18:28 Así ofreceréis también vosotros ofrenda a Jehová
de todos vuestros diezmos que recibáis de los hijos de
Israel; y daréis de ellos la ofrenda de Jehová al
sacerdote Aarón.
18:29 De todos vuestros dones ofreceréis toda ofrenda a
Jehová; de todo lo mejor de ellos ofreceréis la porción
que ha de ser consagrada.
18:30 Y les dirás: Cuando ofreciereis lo mejor de ellos,
será contado a los levitas como producto de la era, y
como producto del lagar.
18:31 Y lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y
vuestras familias; pues es vuestra remuneración por
vuestro ministerio en el tabernáculo de reunión.
18:32 Y no llevaréis pecado por ello, cuando hubiereis
ofrecido la mejor parte de él; y no contaminaréis las
cosas santas de los hijos de Israel, y no moriréis.
Capítulo 19
La
purificación de los inmundos
19:1 Jehová
habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
19:2 Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha
prescrito, diciendo: Di a los hijos de Israel que te
traigan una vaca alazana, perfecta, en la cual no haya
falta, sobre la cual no se haya puesto yugo;
19:3 y la daréis a Eleazar el sacerdote, y él la sacará
fuera del campamento, y la hará degollar en su
presencia.
19:4 Y Eleazar el sacerdote tomará de la sangre con su
dedo, y rociará hacia la parte delantera del tabernáculo
de reunión con la sangre de ella siete veces;
19:5 y hará quemar la vaca ante sus ojos; su cuero y su
carne y su sangre, con su estiércol, hará quemar.
19:6 Luego tomará el sacerdote madera de cedro, e
hisopo, y escarlata, y lo echará en medio del fuego en
que arde la vaca.
19:7 El sacerdote lavará luego sus vestidos, lavará
también su cuerpo con agua, y después entrará en el
campamento; y será inmundo el sacerdote hasta la noche.
19:8 Asimismo el que la quemó lavará sus vestidos en
agua, también lavará en agua su cuerpo, y será inmundo
hasta la noche.
19:9 Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca
y las pondrá fuera del campamento en lugar limpio, y las
guardará la congregación de los hijos de Israel para el
agua de purificación; es una expiación. 
19:10 Y el que recogió las cenizas de la vaca lavará sus
vestidos, y será inmundo hasta la noche; y será estatuto
perpetuo para los hijos de Israel, y para el extranjero
que mora entre ellos.
19:11 El que tocare cadáver de cualquier persona será
inmundo siete días.
19:12 Al tercer día se purificará con aquella agua, y al
séptimo día será limpio; y si al tercer día no se
purificare, no será limpio al séptimo día.
19:13 Todo aquel que tocare cadáver de cualquier
persona, y no se purificare, el tabernáculo de Jehová
contaminó, y aquella persona será cortada de Israel; por
cuanto el agua de la purificación no fue rociada sobre
él, inmundo será, y su inmundicia será sobre él.
19:14 Esta es la ley para cuando alguno muera en la
tienda: cualquiera que entre en la tienda, y todo el que
esté en ella, será inmundo siete días.
19:15 Y toda vasija abierta, cuya tapa no esté bien
ajustada, será inmunda;
19:16 y cualquiera que tocare algún muerto a espada
sobre la faz del campo, o algún cadáver, o hueso humano,
o sepulcro, siete días será inmundo.
19:17 Y para el inmundo tomarán de la ceniza de la vaca
quemada de la expiación, y echarán sobre ella agua
corriente en un recipiente;
19:18 y un hombre limpio tomará hisopo, y lo mojará en
el agua, y rociará sobre la tienda, sobre todos los
muebles, sobre las personas que allí estuvieren, y sobre
aquel que hubiere tocado el hueso, o el asesinado, o el
muerto, o el sepulcro.
19:19 Y el limpio rociará sobre el inmundo al tercero y
al séptimo día; y cuando lo haya purificado al día
séptimo, él lavará luego sus vestidos, y a sí mismo se
lavará con agua, y será limpio a la noche.
19:20 Y el que fuere inmundo, y no se purificare, la tal
persona será cortada de entre la congregación, por
cuanto contaminó el tabernáculo de Jehová; no fue
rociada sobre él el agua de la purificación; es
inmundo.
19:21 Les será estatuto perpetuo; también el que rociare
el agua de la purificación lavará sus vestidos; y el que
tocare el agua de la purificación será inmundo hasta la
noche.
19:22 Y todo lo que el inmundo tocare, será inmundo; y
la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche.
Capítulo 20
Agua de la roca
20:1
Llegaron los hijos de Israel, toda la congregación, al
desierto de Zin, en el mes primero, y acampó el pueblo
en Cades; y allí murió María, y allí fue sepultada.
20:2 Y porque no había agua para la congregación, se
juntaron contra Moisés y Aarón.
20:3 Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá
hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos
delante de Jehová!
20:4 ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a
este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras
bestias?
20:5 ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para
traernos a este mal lugar? No es lugar de sementera, de
higueras, de viñas ni de granadas; ni aun de agua para
beber.
20:6 Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la
congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y
se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová
apareció sobre ellos.
20:7 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
20:8 Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón
tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella
dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de
beber a la congregación y a sus bestias.
20:9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová,
como él le mandó.
20:10 Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación
delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes!
¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?
20:11 Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con
su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la
congregación, y sus bestias.
20:12 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no
creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos
de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en
la tierra que les he dado.
20:13 Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales
contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se
santificó en ellos.
Edom
rehúsa dar paso a Israel
20:14
Envió Moisés embajadores al rey de Edom desde Cades,
diciendo: Así dice Israel tu hermano: Tú has sabido todo
el trabajo que nos ha venido;
20:15 cómo nuestros padres descendieron a Egipto, y
estuvimos en Egipto largo tiempo, y los egipcios nos
maltrataron, y a nuestros padres;
20:16 y clamamos a Jehová, el cual oyó nuestra voz, y
envió un ángel, y nos sacó de Egipto; y he aquí estamos
en Cades, ciudad cercana a tus fronteras.
20:17 Te rogamos que pasemos por tu tierra. No pasaremos
por labranza, ni por viña, ni beberemos agua de pozos;
por el camino real iremos, sin apartarnos a diestra ni a
siniestra, hasta que hayamos pasado tu territorio.
20:18 Edom le respondió: No pasarás por mi país; de otra
manera, saldré contra ti armado.
20:19 Y los hijos de Israel dijeron: Por el camino
principal iremos; y si bebiéremos tus aguas yo y mis
ganados, daré el precio de ellas; déjame solamente pasar
a pie, nada más.
20:20 Pero él respondió: No pasarás. Y salió Edom contra
él con mucho pueblo, y mano fuerte.
20:21 No quiso, pues, Edom dejar pasar a Israel por su
territorio, y se desvió Israel de él.
Aarón
muere en el Monte Hor
20:22 Y
partiendo de Cades los hijos de Israel, toda aquella
congregación, vinieron al monte de Hor.
20:23 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón en el monte de
Hor, en la frontera de la tierra de Edom, diciendo:
20:24 Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en
la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto
fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la
rencilla.
20:25 Toma a Aarón y a Eleazar su hijo, y hazlos subir
al monte de Hor,
20:26 y desnuda a Aarón de sus vestiduras, y viste con
ellas a Eleazar su hijo; porque Aarón será reunido a su
pueblo, y allí morirá.
20:27 Y Moisés hizo como Jehová le mandó; y subieron al
monte de Hor a la vista de toda la congregación.
20:28 Y Moisés desnudó a Aarón de sus vestiduras, y se
las vistió a Eleazar su hijo; y Aarón murió allí en la
cumbre del monte,
y Moisés y Eleazar descendieron del monte.
20:29 Y viendo toda la congregación que Aarón había
muerto, le hicieron duelo por treinta días todas la
familias de Israel.
Capítulo 21
El
rey de Arad ataca a Israel
21:1 Cuando
el cananeo, el rey de Arad, que habitaba en el Neguev,
oyó que venía Israel
por el camino de Atarim, peleó contra Israel, y tomó de
él prisioneros.
21:2 Entonces Israel hizo voto a Jehová, y dijo: Si en
efecto entregares este pueblo en mi mano, yo destruiré
sus ciudades.
21:3 Y Jehová escuchó la voz de Israel, y entregó al
cananeo, y los destruyó a ellos y a sus ciudades; y
llamó el nombre de aquel lugar Horma.
La
serpiente de bronce
21:4
Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo,
para rodear la tierra de Edom;
y se desanimó el pueblo por el camino.
21:5 Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por
qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este
desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene
fastidio de este pan tan liviano.
21:6 Y Jehová envió entre el pueblo serpientes
ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo
de Israel.
21:7 Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos
pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti;
ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y
Moisés oró por el pueblo.
21:8 Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente
ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere
mordido y mirare a ella, vivirá.
21:9 Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso
sobre una asta;
y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la
serpiente de bronce, y vivía.
Los
israelitas rodean la tierra de Moab
21:10
Después partieron los hijos de Israel y acamparon en
Obot.
21:11 Y partiendo de Obot, acamparon en Ije-abarim, en
el desierto que está enfrente de Moab, al nacimiento del
sol.
21:12 Partieron de allí, y acamparon en el valle de
Zered.
21:13 De allí partieron, y acamparon al otro lado de
Arnón, que está en el desierto, y que sale del
territorio del amorreo; porque Arnón es límite de Moab,
entre Moab y el amorreo.
21:14 Por tanto se dice en el libro de las batallas de
Jehová:
Lo que hizo en el Mar Rojo,
Y en los arroyos de Arnón;
21:15 Y a la corriente de los arroyos
Que va a parar en Ar,
Y descansa en el límite de Moab.
21:16 De allí vinieron a Beer: este es el pozo del cual
Jehová dijo a Moisés: Reúne al pueblo, y les daré agua.
21:17 Entonces, cantó Israel este cántico:
Sube, oh pozo; a él cantad;
21:18 Pozo, el cual cavaron los señores.
Lo cavaron los príncipes del pueblo,
Y el legislador, con sus báculos.
Del desierto vinieron a Matana,
21:19 y de Matana a Nahaliel, y de Nahaliel a Bamot;
21:20 y de Bamot al valle que está en los campos de
Moab, y a la cumbre de Pisga, que mira hacia el
desierto.
Israel derrota a Sehón
(Dt. 2.26-37)
21:21
Entonces envió Israel embajadores a Sehón rey de los
amorreos, diciendo:
21:22 Pasaré por tu tierra; no nos iremos por los
sembrados, ni por las viñas; no beberemos las aguas de
los pozos; por el camino real iremos, hasta que pasemos
tu territorio.
21:23 Mas Sehón no dejó pasar a Israel por su
territorio, sino que juntó Sehón todo su pueblo y salió
contra Israel en el desierto, y vino a Jahaza y peleó
contra Israel.
21:24 Y lo hirió Israel a filo de espada, y tomó su
tierra desde Arnón hasta Jaboc, hasta los hijos de Amón;
porque la frontera de los hijos de Amón era fuerte.
21:25 Y tomó Israel todas estas ciudades, y habitó
Israel en todas las ciudades del amorreo, en Hesbón y en
todas sus aldeas.
21:26 Porque Hesbón era la ciudad de Sehón rey de los
amorreos, el cual había tenido guerra antes con el rey
de Moab, y tomado de su poder toda su tierra hasta
Arnón.
21:27 Por tanto dicen los proverbistas:
Venid a Hesbón,
Edifíquese y repárese la ciudad de Sehón.
21:28 Porque fuego salió de Hesbón,
Y llama de la ciudad de Sehón,
Y consumió a Ar de Moab,
A los señores de las alturas de Arnón.
21:29 ¡Ay de ti, Moab!
Pereciste, pueblo de Quemos.
Fueron puestos sus hijos en huida,
Y sus hijas en cautividad,
Por Sehón rey de los amorreos.
21:30 Mas devastamos el reino de ellos;
Pereció Hesbón hasta Dibón,
Y destruimos hasta Nofa y Medeba.
Israel derrota a Og de Basán
(Dt. 3.1-11)
21:31 Así
habitó Israel en la tierra del amorreo.
21:32 También envió Moisés a reconocer a Jazer; y
tomaron sus aldeas, y echaron al amorreo que estaba
allí.
21:33 Y volvieron, y subieron camino de Basán; y salió
contra ellos Og rey de Basán, él y todo su pueblo, para
pelear en Edrei.
21:34 Entonces Jehová dijo a Moisés: No le tengas miedo,
porque en tu mano lo he entregado, a él y a todo su
pueblo, y a su tierra; y harás de él como hiciste de
Sehón rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón.
21:35 E hirieron a él y a sus hijos, y a toda su gente,
sin que le quedara uno, y se apoderaron de su tierra.
Capítulo 22
Balac manda llamar a Balaam
22:1
Partieron los hijos de Israel, y acamparon en los campos
de Moab junto al Jordán, frente a Jericó.
22:2 Y vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel había
hecho al amorreo.
22:3 Y Moab tuvo gran temor a causa del pueblo, porque
era mucho; y se angustió Moab a causa de los hijos de
Israel.
22:4 Y dijo Moab a los ancianos de Madián: Ahora lamerá
esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey
la grama del campo. Y Balac hijo de Zipor era entonces
rey de Moab.
22:5 Por tanto, envió mensajeros a Balaam hijo de Beor,
en Petor, que está junto al río en la tierra de los
hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un
pueblo ha salido de Egipto, y he aquí cubre la faz de la
tierra, y habita delante de mí.
22:6 Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo,
porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y
echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas
será bendito, y el que tú maldigas será maldito.
22:7 Fueron los ancianos de Moab y los ancianos de
Madián con las dádivas de adivinación en su mano, y
llegaron a Balaam y le dijeron las palabras de Balac.
22:8 El les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os daré
respuesta según Jehová me hablare. Así los príncipes de
Moab se quedaron con Balaam.
22:9 Y vino Dios a Balaam, y le dijo: ¿Qué varones son
estos que están contigo?
22:10 Y Balaam respondió a Dios: Balac hijo de Zipor,
rey de Moab, ha enviado a decirme:
22:11 He aquí, este pueblo que ha salido de Egipto cubre
la faz de la tierra; ven pues, ahora, y maldícemelo;
quizá podré pelear contra él y echarlo.
22:12 Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos,
ni maldigas al pueblo, porque bendito es.
22:13 Así Balaam se levantó por la mañana y dijo a los
príncipes de Balac: Volveos a vuestra tierra, porque
Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.
22:14 Y los príncipes de Moab se levantaron, y vinieron
a Balac y dijeron: Balaam no quiso venir con nosotros.
22:15 Volvió Balac a enviar otra vez más príncipes, y
más honorables que los otros;
22:16 los cuales vinieron a Balaam, y le dijeron: Así
dice Balac, hijo de Zipor: Te ruego que no dejes de
venir a mí;
22:17 porque sin duda te honraré mucho, y haré todo lo
que me digas; ven, pues, ahora, maldíceme a este pueblo.
22:18 Y Balaam respondió y dijo a los siervos de Balac:
Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no
puedo traspasar la palabra de Jehová mi Dios para hacer
cosa chica ni grande.
22:19 Os ruego, por tanto, ahora, que reposéis aquí esta
noche, para que yo sepa qué me vuelve a decir Jehová.
22:20 Y vino Dios a Balaam de noche, y le dijo: Si
vinieron para llamarte estos hombres, levántate y vete
con ellos; pero harás lo que yo te diga.
El ángel
y el asna de Balaam
22:21 Así
Balaam se levantó por la mañana, y enalbardó su asna y
fue con los príncipes de Moab.
22:22 Y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el
ángel de Jehová se puso en el camino por adversario
suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos
criados suyos.
22:23 Y el asna vio al ángel de Jehová, que estaba en el
camino con su espada desnuda en su mano; y se apartó el
asna del camino, e iba por el campo. Entonces azotó
Balaam al asna para hacerla volver al camino.
22:24 Pero el ángel de Jehová se puso en una senda de
viñas que tenía pared a un lado y pared al otro.
22:25 Y viendo el asna al ángel de Jehová, se pegó a la
pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam; y él
volvió a azotarla.
22:26 Y el ángel de Jehová pasó más allá, y se puso en
una angostura donde no había camino para apartarse ni a
derecha ni a izquierda.
22:27 Y viendo el asna al ángel de Jehová, se echó
debajo de Balaam; y Balaam se enojó y azotó al asna con
un palo.
22:28 Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual
dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has azotado
estas tres veces?
22:29 Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado
de mí. ¡Ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te
mataría!
22:30 Y el asna dijo a Balaam: ¿No soy yo tu asna? Sobre
mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día;
¿he acostumbrado hacerlo así contigo? Y él respondió:
No.
22:31 Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al
ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su
espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y
se inclinó sobre su rostro.
22:32 Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has azotado
tu asna estas tres veces? He aquí yo he salido para
resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí.
22:33 El asna me ha visto, y se ha apartado luego de
delante de mí estas tres veces; y si de mí no se hubiera
apartado, yo también ahora te mataría a ti, y a ella
dejaría viva.
22:34 Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He
pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí
en el camino; mas ahora, si te parece mal, yo me
volveré.
22:35 Y el ángel de Jehová dijo a Balaam: Ve con esos
hombres; pero la palabra que yo te diga, esa hablarás.
Así Balaam fue con los príncipes de Balac.
22:36 Oyendo Balac que Balaam venía, salió a recibirlo a
la ciudad de Moab, que está junto al límite de Arnón,
que está al extremo de su territorio.
22:37 Y Balac dijo a Balaam: ¿No envié yo a llamarte?
¿Por qué no has venido a mí? ¿No puedo yo honrarte?
22:38 Balaam respondió a Balac: He aquí yo he venido a
ti; mas ¿podré ahora hablar alguna cosa? La palabra que
Dios pusiere en mi boca, esa hablaré.
22:39 Y fue Balaam con Balac, y vinieron a
Quiriat-huzot.
22:40 Y Balac hizo matar bueyes y ovejas, y envió a
Balaam, y a los príncipes que estaban con él.
Balaam
bendice a Israel
22:41 El
día siguiente, Balac tomó a Balaam y lo hizo subir a
Bamot-baal, y desde allí vio a los más cercanos del
pueblo.
Capítulo 23
23:1 Y
Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares, y
prepárame aquí siete becerros y siete carneros.
23:2 Balac hizo como le dijo Balaam; y ofrecieron Balac
y Balaam un becerro y un carnero en cada altar.
23:3 Y Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto,
y yo iré; quizá Jehová me vendrá al encuentro, y
cualquiera cosa que me mostrare, te avisaré. Y se fue a
un monte descubierto.
23:4 Y vino Dios al encuentro de Balaam, y éste le dijo:
Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido
un becerro y un carnero.
23:5 Y Jehová puso palabra en la boca de Balaam, y le
dijo: Vuelve a Balac, y dile así.
23:6 Y volvió a él, y he aquí estaba él junto a su
holocausto, él y todos los príncipes de Moab.
23:7 Y él tomó su parábola, y dijo:
De Aram me trajo Balac,
Rey de Moab, de los montes del oriente;
Ven, maldíceme a Jacob,
Y ven, execra a Israel.
23:8 ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo?
¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha
execrado?
23:9 Porque de la cumbre de las peñas lo veré,
Y desde los collados lo miraré;
He aquí un pueblo que habitará confiado,
Y no será contado entre las naciones.
23:10 ¿Quién contará el polvo de Jacob,
O el número de la cuarta parte de Israel?
Muera yo la muerte de los rectos,
Y mi postrimería sea como la suya.
23:11 Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho?
Te he traído para que maldigas a mis enemigos, y he aquí
has proferido bendiciones.
23:12 El respondió y dijo: ¿No cuidaré de decir lo que
Jehová ponga en mi boca?
23:13 Y dijo Balac: Te ruego que vengas conmigo a otro
lugar desde el cual los veas; solamente los más cercanos
verás, y no los verás todos; y desde allí me los
maldecirás.
23:14 Y lo llevó al campo de Zofim, a la cumbre de
Pisga, y edificó siete altares, y ofreció un becerro y
un carnero en cada altar.
23:15 Entonces él dijo a Balac: Ponte aquí junto a tu
holocausto, y yo iré a encontrar a Dios allí.
23:16 Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso
palabra en su boca, y le dijo: Vuelve a Balac, y dile
así.
23:17 Y vino a él, y he aquí que él estaba junto a su
holocausto, y con él los príncipes de Moab; y le dijo
Balac: ¿Qué ha dicho Jehová?
23:18 Entonces él tomó su parábola, y dijo:
Balac, levántate y oye;
Escucha mis palabras, hijo de Zipor:
23:19 Dios no es hombre, para que mienta,
Ni hijo de hombre para que se arrepienta.
El dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará?
23:20 He aquí, he recibido orden de bendecir;
El dio bendición, y no podré revocarla.
23:21 No ha notado iniquidad en Jacob,
Ni ha visto perversidad en Israel.
Jehová su Dios está con él,
Y júbilo de rey en él.
23:22 Dios los ha sacado de Egipto;
Tiene fuerzas como de búfalo.
23:23 Porque contra Jacob no hay agüero,
Ni adivinación contra Israel.
Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel:
¡Lo que ha hecho Dios!
23:24 He aquí el pueblo que como león se levantará,
Y como león se erguirá;
No se echará hasta que devore la presa,
Y beba la sangre de los muertos.
23:25 Entonces Balac dijo a Balaam: Ya que no lo
maldices, tampoco lo bendigas.
23:26 Balaam respondió y dijo a Balac: ¿No te he dicho
que todo lo que Jehová me diga, eso tengo que hacer?
23:27 Y dijo Balac a Balaam: Te ruego que vengas, te
llevaré a otro lugar; por ventura parecerá bien a Dios
que desde allí me lo maldigas.
23:28 Y Balac llevó a Balaam a la cumbre de Peor, que
mira hacia el desierto.
23:29 Entonces Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete
altares, y prepárame aquí siete becerros y siete
carneros.
23:30 Y Balac hizo como Balaam le dijo; y ofreció un
becerro y un carnero en cada altar.
Capítulo 24
24:1 Cuando
vio Balaam que parecía bien a Jehová que él bendijese a
Israel, no fue, como la primera y segunda vez, en busca
de agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto;
24:2 y alzando sus ojos, vio a Israel alojado por sus
tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él.
24:3 Entonces tomó su parábola, y dijo:
Dijo Balaam hijo de Beor,
Y dijo el varón de ojos abiertos;
24:4 Dijo el que oyó los dichos de Dios,
El que vio la visión del Omnipotente;
Caído, pero abiertos los ojos:
24:5 ¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob,
Tus habitaciones, oh Israel!
24:6 Como arroyos están extendidas,
Como huertos junto al río,
Como áloes plantados por Jehová,
Como cedros junto a las aguas.
24:7 De sus manos destilarán aguas,
Y su descendencia será en muchas aguas;
Enaltecerá su rey más que Agag,
Y su reino será engrandecido.
24:8 Dios lo sacó de Egipto;
Tiene fuerzas como de búfalo.
Devorará a las naciones enemigas,
Desmenuzará sus huesos,
Y las traspasará con sus saetas.
24:9 Se encorvará para echarse como león,
Y como leona; ¿quién lo despertará? 
Benditos los que te bendijeren,
Y malditos los que te maldijeren.
Profecía
de Balaam
24:10
Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y
batiendo sus manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos
te he llamado, y he aquí los has bendecido ya tres
veces.
24:11 Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría,
mas he aquí que Jehová te ha privado de honra.
24:12 Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré yo también a
tus mensajeros que me enviaste, diciendo:
24:13 Si Balac me diese su casa llena de plata y oro, yo
no podré traspasar el dicho de Jehová para hacer cosa
buena ni mala de mi arbitrio, mas lo que hable Jehová,
eso diré yo?
24:14 He aquí, yo me voy ahora a mi pueblo; por tanto,
ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer a tu
pueblo en los postreros días.
24:15 Y tomó su parábola, y dijo:
Dijo Balaam hijo de Beor,
Dijo el varón de ojos abiertos;
24:16 Dijo el que oyó los dichos de Jehová,
Y el que sabe la ciencia del Altísimo,
El que vio la visión del Omnipotente;
Caído, pero abiertos los ojos:
24:17 Lo veré, mas no ahora;
Lo miraré, mas no de cerca;
Saldrá ESTRELLA de Jacob,
Y se levantará cetro de Israel,
Y herirá las sienes de Moab,
Y destruirá a todos los hijos de Set.
24:18 Será tomada Edom,
Será también tomada Seir por sus enemigos,
E Israel se portará varonilmente.
24:19 De Jacob saldrá el dominador,
Y destruirá lo que quedare de la ciudad.
24:20 Y viendo a Amalec, tomó su parábola y dijo:
Amalec, cabeza de naciones;
Mas al fin perecerá para siempre.
24:21 Y viendo al ceneo, tomó su parábola y dijo:
Fuerte es tu habitación;
Pon en la peña tu nido;
24:22 Porque el ceneo será echado,
Cuando Asiria te llevará cautivo.
24:23 Tomó su parábola otra vez, y dijo:
¡Ay! ¿quién vivirá cuando hiciere Dios estas cosas?
24:24 Vendrán naves de la costa de Quitim,
Y afligirán a Asiria, afligirán también a Heber;
Mas él también perecerá para siempre.
24:25 Entonces se levantó Balaam y se fue,
y volvió a su lugar; y también Balac se fue por su
amino.
Capítulo 25
Israel acude a Baal-peor
25:1 Moraba
Israel en Sitim; y el pueblo empezó a fornicar con las
hijas de Moab,
25:2 las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de
sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus
dioses.
25:3 Así acudió el pueblo a Baal-peor; y el furor de
Jehová se encendió contra Israel.
25:4 Y Jehová dijo a Moisés: Toma a todos los príncipes
del pueblo, y ahórcalos ante Jehová delante del sol, y
el ardor de la ira de Jehová se apartará de Israel.
25:5 Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: Matad
cada uno a aquellos de los vuestros que se han juntado
con Baal-peor.
25:6 Y he aquí un varón de los hijos de Israel vino y
trajo una madianita a sus hermanos, a ojos de Moisés y
de toda la congregación de los hijos de Israel, mientras
lloraban ellos a la puerta del tabernáculo de reunión.
25:7 Y lo vio Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote
Aarón, y se levantó de en medio de la congregación, y
tomó una lanza en su mano;
25:8 y fue tras el varón de Israel a la tienda, y los
alanceó a ambos, al varón de Israel, y a la mujer por su
vientre. Y cesó la mortandad de los hijos de Israel.
25:9 Y murieron de aquella mortandad veinticuatro mil.
25:10 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
25:11 Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón,
ha hecho apartar mi furor de los hijos de Israel,
llevado de celo entre ellos; por lo cual yo no he
consumido en mi celo a los hijos de Israel.
25:12 Por tanto diles: He aquí yo establezco mi pacto de
paz con él;
25:13 y tendrá él, y su descendencia después de él, el
pacto del sacerdocio perpetuo, por cuanto tuvo celo por
su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel.
25:14 Y el nombre del varón que fue muerto con la
madianita era Zimri hijo de Salu, jefe de una familia de
la tribu de Simeón.
25:15 Y el nombre de la mujer madianita muerta era Cozbi
hija de Zur, príncipe de pueblos, padre de familia en
Madián.
25:16 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
25:17 Hostigad a los madianitas, y heridlos,
25:18 por cuanto ellos os afligieron a vosotros con sus
ardides con que os han engañado en lo tocante a
Baal-peor, y en lo tocante a Cozbi hija del príncipe de
Madián, su hermana, la cual fue muerta el día de la
mortandad por causa de Baal-peor.
Capítulo 26
Censo del pueblo en Moab
26:1
Aconteció después de la mortandad, que Jehová habló a
Moisés y a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, diciendo:
26:2 Tomad el censo
de toda la congregación de los hijos de Israel, de
veinte años arriba, por las casas de sus padres, todos
los que pueden salir a la guerra en Israel.
26:3 Y Moisés y el sacerdote Eleazar hablaron con ellos
en los campos de Moab, junto al Jordán frente a Jericó,
diciendo:
26:4 Contaréis el pueblo de veinte años arriba, como
mandó Jehová a Moisés y a los hijos de Israel que habían
salido de tierra de Egipto.
26:5 Rubén, primogénito de Israel; los hijos de Rubén:
de Enoc, la familia de los enoquitas; de Falú, la
familia de los faluitas;
26:6 de Hezrón, la familia de los hezronitas; de Carmi,
la familia de los carmitas.
26:7 Estas son las familias de los rubenitas; y fueron
contados de ellas cuarenta y tres mil setecientos
treinta.
26:8 Los hijos de Falú: Eliab.
26:9 Y los hijos de Eliab: Nemuel, Datán y Abiram. Estos
Datán y Abiram fueron los del consejo de la
congregación, que se rebelaron contra Moisés y Aarón con
el grupo de Coré, cuando se rebelaron contra Jehová;
26:10 y la tierra abrió su boca y los tragó a ellos y a
Coré, cuando aquel grupo murió, cuando consumió el fuego
a doscientos cincuenta varones, para servir de
escarmiento.
26:11 Mas los hijos de Coré no murieron.
26:12 Los hijos de Simeón por sus familias: de Nemuel,
la familia de los nemuelitas; de Jamín, la familia de
los jaminitas; de Jaquín, la familia de los jaquinitas;
26:13 de Zera, la familia de los zeraítas; de Saúl, la
familia de los saulitas.
26:14 Estas son las familias de los simeonitas,
veintidós mil doscientos.
26:15 Los hijos de Gad por sus familias: de Zefón, la
familia de los zefonitas; de Hagui, la familia de los
haguitas; de Suni, la familia de los sunitas;
26:16 de Ozni, la familia de los oznitas; de Eri, la
familia de los eritas;
26:17 de Arod, la familia de los aroditas; de Areli, la
familia de los arelitas.
26:18 Estas son las familias de Gad; y fueron contados
de ellas cuarenta mil quinientos.
26:19 Los hijos de Judá: Er y Onán; y Er y Onán murieron
en la tierra de Canaán.
26:20 Y fueron los hijos de Judá por sus familias: de
Sela, la familia de los selaítas; de Fares, la familia
de los faresitas; de Zera, la familia de los zeraítas.
26:21 Y fueron los hijos de Fares: de Hezrón, la familia
de los hezronitas; de Hamul, la familia de los
hamulitas.
26:22 Estas son las familias de Judá, y fueron contados
de ellas setenta y seis mil quinientos.
26:23 Los hijos de Isacar por sus familias; de Tola, la
familia de los tolaítas; de Fúa, la familia de los
funitas;
26:24 de Jasub, la familia de los jasubitas; de Simrón,
la familia de los simronitas.
26:25 Estas son las familias de Isacar, y fueron
contados de ellas sesenta y cuatro mil trescientos.
26:26 Los hijos de Zabulón por sus familias: de Sered,
la familia de los sereditas; de Elón, la familia de los
elonitas; de Jahleel, la familia de los jahleelitas.
26:27 Estas son las familias de los zabulonitas, y
fueron contados de ellas sesenta mil quinientos.
26:28 Los hijos de José por sus familias: Manasés y
Efraín.
26:29 Los hijos de Manasés: de Maquir, la familia de los
maquiritas; y Maquir engendró a Galaad; de Galaad, la
familia de los galaaditas.
26:30 Estos son los hijos de Galaad: de Jezer, la
familia de los jezeritas; de Helec, la familia de los
helequitas;
26:31 de Asriel, la familia de los asrielitas; de
Siquem, la familia de los siquemitas;
26:32 de Semida, la familia de los semidaítas; de Hefer,
la familia de los heferitas.
26:33 Y Zelofehad hijo de Hefer no tuvo hijos sino
hijas; y los nombres de las hijas de Zelofehad fueron
Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa.
26:34 Estas son las familias de Manasés; y fueron
contados de ellas cincuenta y dos mil setecientos.
26:35 Estos son los hijos de Efraín por sus familias: de
Sutela, la familia de los sutelaítas; de Bequer, la
familia de los bequeritas; de Tahán, la familia de los
tahanitas.
26:36 Y estos son los hijos de Sutela: de Erán, la
familia de los eranitas.
26:37 Estas son las familias de los hijos de Efraín; y
fueron contados de ellas treinta y dos mil quinientos.
Estos son los hijos de José por sus familias.
26:38 Los hijos de Benjamín por sus familias: de Bela,
la familia de los belaítas; de Asbel, la familia de los
asbelitas; de Ahiram, la familia de los ahiramitas;
26:39 de Sufam, la familia de los sufamitas; de Hufam,
la familia de los hufamitas.
26:40 Y los hijos de Bela fueron Ard y Naamán: de Ard,
la familia de los arditas; de Naamán, la familia de los
naamitas.
26:41 Estos son los hijos de Benjamín por sus familias;
y fueron contados de ellos cuarenta y cinco mil
seiscientos.
26:42 Estos son los hijos de Dan por sus familias: de
Súham, la familia de los suhamitas. Estas son las
familias de Dan por sus familias.
26:43 De las familias de los suhamitas fueron contados
sesenta y cuatro mil cuatrocientos.
26:44 Los hijos de Aser por sus familias: de Imna, la
familia de los imnitas; de Isúi, la familia de los
isuitas; de Bería, la familia de los beriaítas.
26:45 Los hijos de Bería: de Heber, la familia de los
heberitas; de Malquiel, la familia de los malquielitas.
26:46 Y el nombre de la hija de Aser fue Sera.
26:47 Estas son las familias de los hijos de Aser; y
fueron contados de ellas cincuenta y tres mil
cuatrocientos.
26:48 Los hijos de Neftalí, por sus familias: de
Jahzeel, la familia de los jahzeelitas; de Guni, la
familia de los gunitas;
26:49 de Jezer, la familia de los jezeritas; de Silem,
la familia de los silemitas.
26:50 Estas son las familias de Neftalí por sus
familias; y fueron contados de ellas cuarenta y cinco
mil cuatrocientos.
26:51 Estos son los contados de los hijos de Israel,
seiscientos un mil setecientos treinta.
Orden
para la repartición de la tierra
26:52 Y
habló Jehová a Moisés, diciendo:
26:53 A éstos se repartirá la tierra en heredad, por la
cuenta de los nombres.
26:54 A los más darás mayor heredad, y a los menos
menor; y a cada uno se le dará su heredad conforme a sus
contados.
26:55 Pero la tierra será repartida por suerte; y por
los nombres de las tribus de sus padres heredarán.
26:56 Conforme a la suerte será repartida su heredad
entre el grande y el pequeño. 
Censo de
la tribu de Leví
26:57 Los
contados de los levitas por sus familias son estos: de
Gersón, la familia de los gersonitas; de Coat, la
familia de los coatitas; de Merari, la familia de los
meraritas.
26:58 Estas son las familias de los levitas: la familia
de los libnitas, la familia de los hebronitas, la
familia de los mahlitas, la familia de los musitas, la
familia de los coreítas. Y Coat engendró a Amram.
26:59 La mujer de Amram se llamó Jocabed, hija de Leví,
que le nació a Leví en Egipto; ésta dio a luz de Amram a
Aarón y a Moisés, y a María su hermana.
26:60 Y a Aarón le nacieron Nadab, Abiú, Eleazar e
Itamar. 
26:61 Pero Nadab y Abiú murieron cuando ofrecieron fuego
extraño delante de Jehová.  
26:62 De los levitas fueron contados veintitrés mil,
todos varones de un mes arriba; porque no fueron
contados entre los hijos de Israel, por cuanto no les
había de ser dada heredad entre los hijos de Israel.
Caleb y
Josué sobreviven
26:63
Estos son los contados por Moisés y el sacerdote
Eleazar, los cuales contaron los hijos de Israel en los
campos de Moab, junto al Jordán frente a Jericó.
26:64 Y entre éstos ninguno hubo de los contados por
Moisés y el sacerdote Aarón, quienes contaron a los
hijos de Israel en el desierto de Sinaí.
26:65 Porque Jehová había dicho de ellos: Morirán en el
desierto; y no quedó varón de ellos, sino Caleb hijo de
Jefone y Josué hijo de Nun.
Capítulo 27
Petición de las hijas de Zelofehad
27:1
Vinieron las hijas de Zelofehad hijo de Hefer, hijo de
Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias
de Manasés hijo de José, los nombres de las cuales eran
Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa;
27:2 y se presentaron delante de Moisés y delante del
sacerdote Eleazar, y delante de los príncipes y de toda
la congregación, a la puerta del tabernáculo de reunión,
y dijeron:
27:3 Nuestro padre murió en el desierto; y él no estuvo
en la compañía de los que se juntaron contra Jehová en
el grupo de Coré, sino que en su propio pecado murió, y
no tuvo hijos.
27:4 ¿Por qué será quitado el nombre de nuestro padre de
entre su familia, por no haber tenido hijo? Danos
heredad entre los hermanos de nuestro padre.
27:5 Y Moisés llevó su causa delante de Jehová.
27:6 Y Jehová respondió a Moisés, diciendo:
27:7 Bien dicen las hijas de Zelofehad; les darás la
posesión de una heredad entre los hermanos de su padre,
y traspasarás la heredad de su padre a ellas. 
27:8 Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cuando
alguno muriere sin hijos, traspasaréis su herencia a su
hija.
27:9 Si no tuviere hija, daréis su herencia a sus
hermanos;
27:10 y si no tuviere hermanos, daréis su herencia a los
hermanos de su padre.
27:11 Y si su padre no tuviere hermanos, daréis su
herencia a su pariente más cercano de su linaje, y de
éste será; y para los hijos de Israel esto será por
estatuto de derecho, como Jehová mandó a Moisés.
Josué es
designado como sucesor de Moisés
27:12
Jehová dijo a Moisés: Sube a este monte Abarim, y verás
la tierra que he dado a los hijos de Israel.
27:13 Y después que la hayas visto, tú también serás
reunido a tu pueblo, como fue reunido tu hermano Aarón.
27:14 Pues fuisteis rebeldes a mi mandato en el desierto
de Zin, en la rencilla de la congregación, no
santificándome en las aguas a ojos de ellos.
Estas son las aguas de la rencilla de Cades en el
desierto de Zin.
27:15 Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo:
27:16 Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne,
un varón sobre la congregación,
27:17 que salga delante de ellos y que entre delante de
ellos, que los saque y los introduzca, para que la
congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.
27:18 Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué
hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu
mano sobre él;
27:19 y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y
delante de toda la congregación; y le darás el cargo en
presencia de ellos.
27:20 Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda
la congregación de los hijos de Israel le obedezca.
27:21 El se pondrá delante del sacerdote Eleazar, y le
consultará por el juicio del Urim 
delante de Jehová; por el dicho de él saldrán, y por el
dicho de él entrarán, él y todos los hijos de Israel con
él, y toda la congregación.
27:22 Y Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues
tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y
de toda la congregación;
27:23 y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo,
como Jehová había mandado por mano de Moisés.
Capítulo 28
Las ofrendas diarias
(Ex. 29.38-46)
28:1 Habló
Jehová a Moisés, diciendo:
28:2 Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda,
mi pan con mis ofrendas encendidas en olor grato a mí,
guardaréis, ofreciéndomelo a su tiempo.
28:3 Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que
ofreceréis a Jehová: dos corderos sin tacha de un año,
cada día, será el holocausto continuo.
28:4 Un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro
cordero ofrecerás a la caída de la tarde;
28:5 y la décima parte de un efa
de flor de harina, amasada con un cuarto de un hin de
aceite de olivas machacadas, en ofrenda.
28:6 Es holocausto continuo, que fue ordenado en el
monte Sinaí para olor grato, ofrenda encendida a
Jehová.
28:7 Y su libación, la cuarta parte de un hin
con cada cordero; derramarás libación de vino superior
ante Jehová en el santuario.
28:8 Y ofrecerás el segundo cordero a la caída de la
tarde; conforme a la ofrenda de la mañana y conforme a
su libación ofrecerás, ofrenda encendida en olor grato a
Jehová.
Ofrendas
mensuales y del día de reposo
28:9 Mas
el día de reposo, dos corderos de un año sin defecto, y
dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como
ofrenda, con su libación.
28:10 Es el holocausto de cada día de reposo, además del
holocausto continuo y su libación. 
28:11 Al comienzo de vuestros meses ofreceréis en
holocausto a Jehová dos becerros de la vacada, un
carnero, y siete corderos de un año sin defecto;
28:12 y tres décimas de flor de harina amasada con
aceite, como ofrenda con cada becerro; y dos décimas de
flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada
carnero;
28:13 y una décima de flor de harina amasada con aceite,
en ofrenda que se ofrecerá con cada cordero; holocausto
de olor grato, ofrenda encendida a Jehová.
28:14 Y sus libaciones de vino, medio hin
con cada becerro, y la tercera parte de un hin con cada
carnero, y la cuarta parte de un hin con cada cordero.
Este es el holocausto de cada mes por todos los meses
del año.
28:15 Y un macho cabrío en expiación se ofrecerá a
Jehová, además del holocausto continuo con su libación.
Ofrendas de las fiestas solemnes
(Lv. 23.1-44)
28:16
Pero en el mes primero, a los catorce días del mes, será
la pascua de Jehová.  
28:17 Y a los quince días de este mes, la fiesta
solemne; por siete días se comerán panes sin levadura.    
28:18 El primer día será santa convocación; ninguna obra
de siervos haréis.
28:19 Y ofreceréis como ofrenda encendida en holocausto
a Jehová, dos becerros de la vacada, y un carnero, y
siete corderos de un año; serán sin defecto.
28:20 Y su ofrenda de harina amasada con aceite: tres
décimas con cada becerro, y dos décimas con cada
carnero;
28:21 y con cada uno de los siete corderos ofreceréis
una décima.
28:22 Y un macho cabrío por expiación, para
reconciliaros.
28:23 Esto ofreceréis además del holocausto de la
mañana, que es el holocausto continuo.
28:24 Conforme a esto ofreceréis cada uno de los siete
días, vianda y ofrenda encendida en olor grato a Jehová;
se ofrecerá además del holocausto continuo, con su
libación.
28:25 Y el séptimo día tendréis santa convocación;
ninguna obra de siervos haréis.
28:26 Además, el día de las primicias, cuando presentéis
ofrenda nueva a Jehová en vuestras semanas, 
tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos
haréis.
28:27 Y ofreceréis en holocausto, en olor grato a
Jehová, dos becerros de la vacada, un carnero, siete
corderos de un año;
28:28 y la ofrenda de ellos, flor de harina amasada con
aceite, tres décimas con cada becerro, dos décimas con
cada carnero,
28:29 y con cada uno de los siete corderos una décima;
28:30 y un macho cabrío para hacer expiación por
vosotros.
28:31 Los ofreceréis, además del holocausto continuo con
sus ofrendas, y sus libaciones; serán sin defecto.
Capítulo 29
29:1 En el
séptimo mes, el primero del mes, tendréis santa
convocación; ninguna obra de siervos haréis; os será día
de sonar las trompetas.
29:2 Y ofreceréis holocausto en olor grato a Jehová, un
becerro de la vacada, un carnero, siete corderos de un
año sin defecto;
29:3 y la ofrenda de ellos, de flor de harina amasada
con aceite, tres décimas de efa
con cada becerro, dos décimas con cada carnero,
29:4 y con cada uno de los siete corderos, una décima;
29:5 y un macho cabrío por expiación, para
reconciliaros,
29:6 además del holocausto del mes y su ofrenda, y el
holocausto continuo y su ofrenda, y sus libaciones
conforme a su ley, como ofrenda encendida a Jehová en
olor grato.
29:7 En el diez de este mes séptimo tendréis santa
convocación, y afligiréis vuestras almas;
ninguna obra haréis;
29:8 y ofreceréis en holocausto a Jehová en olor grato,
un becerro de la vacada, un carnero, y siete corderos de
un año; serán sin defecto.
29:9 Y sus ofrendas, flor de harina amasada con aceite,
tres décimas de efa
con cada becerro, dos décimas con cada carnero,
29:10 y con cada uno de los siete corderos, una décima;
29:11 y un macho cabrío por expiación; además de la
ofrenda de las expiaciones por el pecado, y del
holocausto continuo y de sus ofrendas y de sus
libaciones.
29:12 También a los quince días del mes séptimo tendréis
santa convocación; ninguna obra de siervos haréis, y
celebraréis fiesta solemne a Jehová por siete días.   
29:13 Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida a
Jehová en olor grato, trece becerros de la vacada, dos
carneros, y catorce corderos de un año; han de ser sin
defecto.
29:14 Y las ofrendas de ellos, de flor de harina amasada
con aceite, tres décimas de efa
con cada uno de los trece becerros, dos décimas con cada
uno de los dos carneros,
29:15 y con cada uno de los catorce corderos, una
décima;
29:16 y un macho cabrío por expiación, además del
holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
29:17 El segundo día, doce becerros de la vacada, dos
carneros, catorce corderos de un año sin defecto,
29:18 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros,
con los carneros y con los corderos, según el número de
ellos, conforme a la ley;
29:19 y un macho cabrío por expiación; además del
holocausto continuo, y su ofrenda y su libación.
29:20 El día tercero, once becerros, dos carneros,
catorce corderos de un año sin defecto;
29:21 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros,
con los carneros y con los corderos, según el número de
ellos, conforme a la ley;
29:22 y un macho cabrío por expiación, además del
holocausto continuo, y su ofrenda y su libación.
29:23 El cuarto día, diez becerros, dos carneros,
catorce corderos de un año sin defecto;
29:24 sus ofrendas y sus libaciones con los becerros,
con los carneros y con los corderos, según el número de
ellos, conforme a la ley;
29:25 y un macho cabrío por expiación; además del
holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
29:26 El quinto día, nueve becerros, dos carneros,
catorce corderos de un año sin defecto;
29:27 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros,
con los carneros y con los corderos, según el número de
ellos, conforme a la ley;
29:28 y un macho cabrío por expiación, además del
holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
29:29 El sexto día, ocho becerros, dos carneros, catorce
corderos de un año sin defecto;
29:30 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros,
con los carneros y con los corderos, según el número de
ellos, conforme a la ley;
29:31 y un macho cabrío por expiación, además del
holocausto continuo, su ofrenda y su libación.
29:32 El séptimo día, siete becerros, dos carneros,
catorce corderos de un año sin defecto;
29:33 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros,
con los carneros y con los corderos, según el número de
ellos, conforme a la ley;
29:34 y un macho cabrío por expiación, además del
holocausto continuo, con su ofrenda y su libación.
29:35 El octavo día tendréis solemnidad; ninguna obra de
siervos haréis.
29:36 Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida
de olor grato a Jehová, un becerro, un carnero, siete
corderos de un año sin defecto;
29:37 sus ofrendas y sus libaciones con el becerro, con
el carnero y con los corderos, según el número de ellos,
conforme a la ley;
29:38 y un macho cabrío por expiación, además del
holocausto continuo, con su ofrenda y su libación.
29:39 Estas cosas ofreceréis a Jehová en vuestras
fiestas solemnes, además de vuestros votos, y de
vuestras ofrendas voluntarias, para vuestros
holocaustos, y para vuestras ofrendas, y para vuestras
libaciones, y para vuestras ofrendas de paz.
29:40 Y Moisés dijo a los hijos de Israel conforme a
todo lo que Jehová le había mandado.
Capítulo 30
Ley
de los votos
30:1 Habló
Moisés a los príncipes de las tribus de los hijos de
Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado.
30:2 Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere
juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará
su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su
boca.  
30:3 Mas la mujer, cuando hiciere voto a Jehová, y se
ligare con obligación en casa de su padre, en su
juventud;
30:4 si su padre oyere su voto, y la obligación con que
ligó su alma, y su padre callare a ello, todos los votos
de ella serán firmes, y toda obligación con que hubiere
ligado su alma, firme será.
30:5 Mas si su padre le vedare el día que oyere todos
sus votos y sus obligaciones con que ella hubiere ligado
su alma, no serán firmes; y Jehová la perdonará, por
cuanto su padre se lo vedó.
30:6 Pero si fuere casada e hiciere votos, o pronunciare
de sus labios cosa con que obligue su alma;
30:7 si su marido lo oyere, y cuando lo oyere callare a
ello, los votos de ella serán firmes, y la obligación
con que ligó su alma, firme será.
30:8 Pero si cuando su marido lo oyó, le vedó, entonces
el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios
con que ligó su alma, será nulo; y Jehová la perdonará.
30:9 Pero todo voto de viuda o repudiada, con que ligare
su alma, será firme.
30:10 Y si hubiere hecho voto en casa de su marido, y
hubiere ligado su alma con obligación de juramento,
30:11 si su marido oyó, y calló a ello y no le vedó,
entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación
con que hubiere ligado su alma, firme será.
30:12 Mas si su marido los anuló el día que los oyó,
todo lo que salió de sus labios cuanto a sus votos, y
cuanto a la obligación de su alma, será nulo; su marido
los anuló, y Jehová la perdonará.
30:13 Todo voto, y todo juramento obligándose a afligir
el alma, su marido lo confirmará, o su marido lo
anulará.
30:14 Pero si su marido callare a ello de día en día,
entonces confirmó todos sus votos, y todas las
obligaciones que están sobre ella; los confirmó, por
cuanto calló a ello el día que lo oyó.
30:15 Mas si los anulare después de haberlos oído,
entonces él llevará el pecado de ella.
30:16 Estas son las ordenanzas que Jehová mandó a Moisés
entre el varón y su mujer, y entre el padre y su hija
durante su juventud en casa de su padre.
Capítulo 31
Venganza de Israel contra Madián
31:1 Jehová
habló a Moisés, diciendo:
31:2 Haz la venganza de los hijos de Israel contra los
madianitas; después serás recogido a tu pueblo.
31:3 Entonces Moisés habló al pueblo, diciendo: Armaos
algunos de vosotros para la guerra, y vayan contra
Madián y hagan la venganza de Jehová en Madián.
31:4 Mil de cada tribu de todas las tribus de los hijos
de Israel, enviaréis a la guerra.
31:5 Así fueron dados de los millares de Israel, mil por
cada tribu, doce mil en pie de guerra.
31:6 Y Moisés los envió a la guerra; mil de cada tribu
envió; y Finees hijo del sacerdote Eleazar fue a la
guerra con los vasos del santuario, y con las trompetas
en su mano para tocar.
31:7 Y pelearon contra Madián, como Jehová lo mandó a
Moisés, y mataron a todo varón.
31:8 Mataron también, entre los muertos de ellos, a los
reyes de Madián, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, cinco
reyes de Madián; también a Balaam hijo de Beor mataron a
espada.
31:9 Y los hijos de Israel llevaron cautivas a las
mujeres de los madianitas, a sus niños, y todas sus
bestias y todos sus ganados; y arrebataron todos sus
bienes,
31:10 e incendiaron todas sus ciudades, aldeas y
habitaciones.
31:11 Y tomaron todo el despojo, y todo el botín, así de
hombres como de bestias.
31:12 Y trajeron a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a la
congregación de los hijos de Israel, los cautivos y el
botín y los despojos al campamento, en los llanos de
Moab, que están junto al Jordán frente a Jericó.
31:13 Y salieron Moisés y el sacerdote Eleazar, y todos
los príncipes de la congregación, a recibirlos fuera del
campamento.
31:14 Y se enojó Moisés contra los capitanes del
ejército, contra los jefes de millares y de centenas que
volvían de la guerra,
31:15 y les dijo Moisés: ¿Por qué habéis dejado con vida
a todas las mujeres?
31:16 He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa
de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en
lo tocante a Baal-peor,
por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová.
31:17 Matad, pues, ahora a todos los varones de entre
los niños; matad también a toda mujer que haya conocido
varón carnalmente.
31:18 Pero a todas las niñas entre las mujeres, que no
hayan conocido varón, las dejaréis con vida.
31:19 Y vosotros, cualquiera que haya dado muerte a
persona, y cualquiera que haya tocado muerto, permaneced
fuera del campamento siete días, y os purificaréis al
tercer día y al séptimo, vosotros y vuestros cautivos.
31:20 Asimismo purificaréis todo vestido, y toda prenda
de pieles, y toda obra de pelo de cabra, y todo
utensilio de madera.
Repartición del botín
31:21 Y
el sacerdote Eleazar dijo a los hombres de guerra que
venían de la guerra: Esta es la ordenanza de la ley que
Jehová ha mandado a Moisés:
31:22 Ciertamente el oro y la plata, el bronce, hierro,
estaño y plomo,
31:23 todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis
pasar, y será limpio, bien que en las aguas de
purificación habrá de purificarse; y haréis pasar por
agua todo lo que no resiste el fuego.
31:24 Además lavaréis vuestros vestidos el séptimo día,
y así seréis limpios; y después entraréis en el
campamento.
31:25 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
31:26 Toma la cuenta del botín que se ha hecho, así de
las personas como de las bestias, tú y el sacerdote
Eleazar, y los jefes de los padres de la congregación;
31:27 y partirás por mitades el botín entre los que
pelearon, los que salieron a la guerra, y toda la
congregación.
31:28 Y apartarás para Jehová el tributo de los hombres
de guerra que salieron a la guerra; de quinientos, uno,
así de las personas como de los bueyes, de los asnos y
de las ovejas.
31:29 De la mitad de ellos lo tomarás; y darás al
sacerdote Eleazar la ofrenda de Jehová.
31:30 Y de la mitad perteneciente a los hijos de Israel
tomarás uno de cada cincuenta de las personas, de los
bueyes, de los asnos, de las ovejas y de todo animal, y
los darás a los levitas, que tienen la guarda del
tabernáculo de Jehová.
31:31 E hicieron Moisés y el sacerdote Eleazar como
Jehová mandó a Moisés.
31:32 Y fue el botín, el resto del botín que tomaron los
hombres de guerra, seiscientas setenta y cinco mil
ovejas,
31:33 setenta y dos mil bueyes,
31:34 y sesenta y un mil asnos.
31:35 En cuanto a personas, de mujeres que no habían
conocido varón, eran por todas treinta y dos mil.
31:36 Y la mitad, la parte de los que habían salido a la
guerra, fue el número de trescientas treinta y siete mil
quinientas ovejas;
31:37 y el tributo de las ovejas para Jehová fue
seiscientas setenta y cinco.
31:38 De los bueyes, treinta y seis mil; y de ellos el
tributo para Jehová, setenta y dos.
31:39 De los asnos, treinta mil quinientos; y de ellos
el tributo para Jehová, sesenta y uno.
31:40 Y de las personas, dieciséis mil; y de ellas el
tributo para Jehová, treinta y dos personas.
31:41 Y dio Moisés el tributo, para ofrenda elevada a
Jehová, al sacerdote Eleazar, como Jehová lo mandó a
Moisés.
31:42 Y de la mitad para los hijos de Israel, que apartó
Moisés de los hombres que habían ido a la guerra
31:43 (la mitad para la congregación fue: de las ovejas,
trescientas treinta y siete mil quinientas;
31:44 de los bueyes, treinta y seis mil;
31:45 de los asnos, treinta mil quinientos;
31:46 y de las personas, dieciséis mil);
31:47 de la mitad, pues, para los hijos de Israel, tomó
Moisés uno de cada cincuenta, así de las personas como
de los animales, y los dio a los levitas, que tenían la
guarda del tabernáculo de Jehová, como Jehová lo había
mandado a Moisés.
31:48 Vinieron a Moisés los jefes de los millares de
aquel ejército, los jefes de millares y de centenas,
31:49 y dijeron a Moisés: Tus siervos han tomado razón
de los hombres de guerra que están en nuestro poder, y
ninguno ha faltado de nosotros.
31:50 Por lo cual hemos ofrecido a Jehová ofrenda, cada
uno de lo que ha hallado, alhajas de oro, brazaletes,
manillas, anillos, zarcillos y cadenas, para hacer
expiación por nuestras almas delante de Jehová.
31:51 Y Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro
de ellos, alhajas, todas elaboradas.
31:52 Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron a
Jehová los jefes de millares y de centenas fue dieciséis
mil setecientos cincuenta siclos.
31:53 Los hombres del ejército habían tomado botín cada
uno para sí.
31:54 Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar el
oro de los jefes de millares y de centenas, y lo
trajeron al tabernáculo de reunión, por memoria de los
hijos de Israel delante de Jehová.
Capítulo 32
Rubén y Gad se establecen
al oriente del Jordán
(Dt. 3.12-22)
32:1 Los
hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían una muy inmensa
muchedumbre de ganado; y vieron la tierra de Jazer y de
Galaad, y les pareció el país lugar de ganado.
32:2 Vinieron, pues, los hijos de Gad y los hijos de
Rubén, y hablaron a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a
los príncipes de la congregación, diciendo:
32:3 Atarot, Dibón, Jazer, Nimra, Hesbón, Eleale, Sebam,
Nebo y Beón,
32:4 la tierra que Jehová hirió delante de la
congregación de Israel, es tierra de ganado, y tus
siervos tienen ganado.
32:5 Por tanto, dijeron, si hallamos gracia en tus ojos,
dése esta tierra a tus siervos en heredad, y no nos
hagas pasar el Jordán.
32:6 Y respondió Moisés a los hijos de Gad y a los hijos
de Rubén: ¿Irán vuestros hermanos a la guerra, y
vosotros os quedaréis aquí?
32:7 ¿Y por qué desanimáis a los hijos de Israel, para
que no pasen a la tierra que les ha dado Jehová?
32:8 Así hicieron vuestros padres, cuando los envié
desde Cades- barnea para que viesen la tierra.
32:9 Subieron hasta el torrente de Escol, y después que
vieron la tierra, desalentaron a los hijos de Israel
para que no viniesen a la tierra que Jehová les había
dado. 
32:10 Y la ira de Jehová se encendió entonces, y juró
diciendo:
32:11 No verán los varones que subieron de Egipto de
veinte años arriba, la tierra que prometí con juramento
a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron perfectos
en pos de mí;
32:12 excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo
de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová.
32:13 Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y
los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto,
hasta que fue acabada toda aquella generación que había
hecho mal delante de Jehová.
32:14 Y he aquí, vosotros habéis sucedido en lugar de
vuestros padres, prole de hombres pecadores, para añadir
aún a la ira de Jehová contra Israel.
32:15 Si os volviereis de en pos de él, él volverá otra
vez a dejaros en el desierto, y destruiréis a todo este
pueblo.
32:16 Entonces ellos vinieron a Moisés y dijeron:
Edificaremos aquí majadas para nuestro ganado, y
ciudades para nuestros niños;
32:17 y nosotros nos armaremos, e iremos con diligencia
delante de los hijos de Israel, hasta que los metamos en
su lugar; y nuestros niños quedarán en ciudades
fortificadas a causa de los moradores del país.
32:18 No volveremos a nuestras casas hasta que los hijos
de Israel posean cada uno su heredad.
32:19 Porque no tomaremos heredad con ellos al otro lado
del Jordán ni adelante, por cuanto tendremos ya nuestra
heredad a este otro lado del Jordán al oriente.
32:20 Entonces les respondió Moisés: Si lo hacéis así,
si os disponéis para ir delante de Jehová a la guerra,
32:21 y todos vosotros pasáis armados el Jordán delante
de Jehová, hasta que haya echado a sus enemigos de
delante de sí,
32:22 y sea el país sojuzgado delante de Jehová; luego
volveréis, y seréis libres de culpa para con Jehová, y
para con Israel; y esta tierra será vuestra en heredad
delante de Jehová.
32:23 Mas si así no lo hacéis, he aquí habréis pecado
ante Jehová; y sabed que vuestro pecado os alcanzará.
32:24 Edificaos ciudades para vuestros niños, y majadas
para vuestras ovejas, y haced lo que ha declarado
vuestra boca.
32:25 Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén a
Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha
mandado.
32:26 Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros ganados
y todas nuestras bestias, estarán ahí en las ciudades de
Galaad;
32:27 y tus siervos, armados todos para la guerra,
pasarán delante de Jehová a la guerra, de la manera que
mi señor dice.
32:28 Entonces les encomendó Moisés al sacerdote
Eleazar, y a Josué hijo de Nun, y a los príncipes de los
padres de las tribus de los hijos de Israel.
32:29 Y les dijo Moisés: Si los hijos de Gad y los hijos
de Rubén pasan con vosotros el Jordán, armados todos
para la guerra delante de Jehová, luego que el país sea
sojuzgado delante de vosotros, les daréis la tierra de
Galaad en posesión;
32:30 mas si no pasan armados con vosotros, entonces
tendrán posesión entre vosotros, en la tierra de
Canaán.
32:31 Y los hijos de Gad y los hijos de Rubén
respondieron diciendo: Haremos lo que Jehová ha dicho a
tus siervos.
32:32 Nosotros pasaremos armados delante de Jehová a la
tierra de Canaán, y la posesión de nuestra heredad será
a este lado del Jordán. 
32:33 Así Moisés dio a los hijos de Gad, a los hijos de
Rubén, y a la media tribu de Manasés hijo de José, el
reino de Sehón rey amorreo y el reino de Og rey de
Basán, la tierra con sus ciudades y sus territorios, las
ciudades del país alrededor.
32:34 Y los hijos de Gad edificaron Dibón, Atarot,
Aroer,
32:35 Atarot-sofán, Jazer, Jogbeha,
32:36 Bet-nimra y Bet-arán, ciudades fortificadas;
hicieron también majadas para ovejas.
32:37 Y los hijos de Rubén edificaron Hesbón, Eleale,
Quiriataim,
32:38 Nebo, Baal-meón (mudados los nombres) y Sibma; y
pusieron nombres a las ciudades que edificaron.
32:39 Y los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron a
Galaad, y la tomaron, y echaron al amorreo que estaba en
ella.
32:40 Y Moisés dio Galaad a Maquir hijo de Manasés, el
cual habitó en ella.
32:41 También Jair hijo de Manasés fue y tomó sus
aldeas, y les puso por nombre Havot-jair.
32:42 Asimismo Noba fue y tomó Kenat y sus aldeas, y lo
llamó Noba, conforme a su nombre.
Capítulo 33
Jornadas de Israel desde Egipto hasta el Jordán
33:1 Estas
son las jornadas de los hijos de Israel, que salieron de
la tierra de Egipto por sus ejércitos, bajo el mando de
Moisés y Aarón.
33:2 Moisés escribió sus salidas conforme a sus jornadas
por mandato de Jehová. Estas, pues, son sus jornadas con
arreglo a sus salidas.
33:3 De Ramesés salieron en el mes primero, a los quince
días del mes primero; el segundo día de la pascua
salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a vista
de todos los egipcios,
33:4 mientras enterraban los egipcios a los que Jehová
había herido de muerte de entre ellos, a todo
primogénito; también había hecho Jehová juicios contra
sus dioses.
33:5 Salieron, pues, los hijos de Israel de Ramesés, y
acamparon en Sucot.
33:6 Salieron de Sucot y acamparon en Etam, que está al
confín del desierto.
33:7 Salieron de Etam y volvieron sobre Pi-hahirot, que
está delante de Baal-zefón, y acamparon delante de
Migdol.
33:8 Salieron de Pi-hahirot y pasaron por en medio del
mar al desierto, y anduvieron tres días de camino por el
desierto de Etam, y acamparon en Mara.
33:9 Salieron de Mara y vinieron a Elim, donde había
doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon
allí.
33:10 Salieron de Elim y acamparon junto al Mar Rojo.
33:11 Salieron del Mar Rojo y acamparon en el desierto
de Sin.
33:12 Salieron del desierto de Sin y acamparon en
Dofca.
33:13 Salieron de Dofca y acamparon en Alús.
33:14 Salieron de Alús y acamparon en Refidim, donde el
pueblo no tuvo aguas para beber.
33:15 Salieron de Refidim y acamparon en el desierto de
Sinaí.
33:16 Salieron del desierto de Sinaí y acamparon en
Kibrot- hataava.
33:17 Salieron de Kibrot-hataava y acamparon en
Hazerot.
33:18 Salieron de Hazerot y acamparon en Ritma.
33:19 Salieron de Ritma y acamparon en Rimón-peres.
33:20 Salieron de Rimón-peres y acamparon en Libna.
33:21 Salieron de Libna y acamparon en Rissa.
33:22 Salieron de Rissa y acamparon en Ceelata.
33:23 Salieron de Ceelata y acamparon en el monte de
Sefer.
33:24 Salieron del monte de Sefer y acamparon en
Harada.
33:25 Salieron de Harada y acamparon en Macelot.
33:26 Salieron de Macelot y acamparon en Tahat.
33:27 Salieron de Tahat y acamparon en Tara.
33:28 Salieron de Tara y acamparon en Mitca.
33:29 Salieron de Mitca y acamparon en Hasmona.
33:30 Salieron de Hasmona y acamparon en Moserot.
33:31 Salieron de Moserot y acamparon en Bene-jaacán.
33:32 Salieron de Bene-jaacán y acamparon en el monte de
Gidgad.
33:33 Salieron del monte de Gidgad y acamparon en
Jotbata.
33:34 Salieron de Jotbata y acamparon en Abrona.
33:35 Salieron de Abrona y acamparon en Ezión-geber.
33:36 Salieron de Ezión-geber y acamparon en el desierto
de Zin, que es Cades.
33:37 Y salieron de Cades y acamparon en el monte de
Hor, en la extremidad del país de Edom.
33:38 Y subió el sacerdote Aarón al monte de Hor,
conforme al dicho de Jehová, y allí murió 
a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel
de la tierra de Egipto, en el mes quinto, en el primero
del mes.
33:39 Era Aarón de edad de ciento veintitrés años,
cuando murió en el monte de Hor.
33:40 Y el cananeo, rey de Arad, que habitaba en el
Neguev en la tierra de Canaán, oyó que habían venido los
hijos de Israel. 
33:41 Y salieron del monte de Hor y acamparon en
Zalmona.
33:42 Salieron de Zalmona y acamparon en Punón.
33:43 Salieron de Punón y acamparon en Obot.
33:44 Salieron de Obot y acamparon en Ije-abarim, en la
frontera de Moab.
33:45 Salieron de Ije-abarim y acamparon en Dibón-gad.
33:46 Salieron de Dibón-gad y acamparon en
Almón-diblataim.
33:47 Salieron de Almón-diblataim y acamparon en los
montes de Abarim, delante de Nebo.
33:48 Salieron de los montes de Abarim y acamparon en
los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.
33:49 Finalmente acamparon junto al Jordán, desde
Bet-jesimot hasta Abel-sitim, en los campos de Moab.
Límites y
repartición de Canaán
33:50 Y
habló Jehová a Moisés en los campos de Moab junto al
Jordán frente a Jericó, diciendo:
33:51 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando
hayáis pasado el Jordán entrando en la tierra de
Canaán,
33:52 echaréis de delante de vosotros a todos los
moradores del país, y destruiréis todos sus ídolos de
piedra, y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis
todos sus lugares altos;
33:53 y echaréis a los moradores de la tierra, y
habitaréis en ella; porque yo os la he dado para que sea
vuestra propiedad.
33:54 Y heredaréis la tierra por sorteo por vuestras
familias; a los muchos daréis mucho por herencia, y a
los pocos daréis menos por herencia; donde le cayere la
suerte, allí la tendrá cada uno; por las tribus de
vuestros padres heredaréis.
33:55 Y si no echareis a los moradores del país de
delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de
ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas
en vuestros costados, y os afligirán sobre la tierra en
que vosotros habitareis.
33:56 Además, haré a vosotros como yo pensé hacerles a
ellos.
Capítulo 34
34:1 Y
Jehová habló a Moisés, diciendo:
34:2 Manda a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis
entrado en la tierra de Canaán, esto es, la tierra que
os ha de caer en herencia, la tierra de Canaán según sus
límites,
34:3 tendréis el lado del sur desde el desierto de Zin
hasta la frontera de Edom; y será el límite del sur al
extremo del Mar Salado hacia el oriente.
34:4 Este límite os irá rodeando desde el sur hasta la
subida de Acrabim, y pasará hasta Zin; y se extenderá
del sur a Cades- barnea; y continuará a Hasar-adar, y
pasará hasta Asmón.
34:5 Rodeará este límite desde Asmón hasta el torrente
de Egipto, y sus remates serán al occidente.
34:6 Y el límite occidental será el Mar Grande; este
límite será el límite occidental.
34:7 El límite del norte será este: desde el Mar Grande
trazaréis al monte de Hor.
34:8 Del monte de Hor trazaréis a la entrada de Hamat, y
seguirá aquel límite hasta Zedad;
34:9 y seguirá este límite hasta Zifrón, y terminará en
Hazar- enán; este será el límite del norte.
34:10 Por límite al oriente trazaréis desde Hazar-enán
hasta Sefam;
34:11 y bajará este límite desde Sefam a Ribla, al
oriente de Aín; y descenderá el límite, y llegará a la
costa del mar de Cineret, al oriente.
34:12 Después descenderá este límite al Jordán, y
terminará en el Mar Salado: esta será vuestra tierra por
sus límites alrededor.
34:13 Y mandó Moisés a los hijos de Israel, diciendo:
Esta es la tierra que se os repartirá en heredades por
sorteo, que mandó Jehová que diese a las nueve tribus, y
a la media tribu; 
34:14 porque la tribu de los hijos de Rubén según las
casas de sus padres, y la tribu de los hijos de Gad
según las casas de sus padres, y la media tribu de
Manasés, han tomado su heredad.
34:15 Dos tribus y media tomaron su heredad a este lado
del Jordán frente a Jericó al oriente, al nacimiento del
sol. 
34:16 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
34:17 Estos son los nombres de los varones que os
repartirán la tierra: El sacerdote Eleazar, y Josué hijo
de Nun.
34:18 Tomaréis también de cada tribu un príncipe, para
dar la posesión de la tierra.
34:19 Y estos son los nombres de los varones: De la
tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone.
34:20 De la tribu de los hijos de Simeón, Semuel hijo de
Amiud.
34:21 De la tribu de Benjamín, Elidad hijo de Quislón.
34:22 De la tribu de los hijos de Dan, el príncipe Buqui
hijo de Jogli.
34:23 De los hijos de José: de la tribu de los hijos de
Manasés, el príncipe Haniel hijo de Efod,
34:24 y de la tribu de los hijos de Efraín, el príncipe
Kemuel hijo de Siftán.
34:25 De la tribu de los hijos de Zabulón, el príncipe
Elizafán hijo de Parnac.
34:26 De la tribu de los hijos de Isacar, el príncipe
Paltiel hijo de Azán.
34:27 De la tribu de los hijos de Aser, el príncipe
Ahiud hijo de Selomi.
34:28 Y de la tribu de los hijos de Neftalí, el príncipe
Pedael hijo de Amiud.
34:29 A éstos mandó Jehová que hiciesen la repartición
de las heredades a los hijos de Israel en la tierra de
Canaán.
Capítulo 35
Herencia de los levitas
35:1 Habló
Jehová a Moisés en los campos de Moab, junto al Jordán
frente a Jericó, diciendo:
35:2 Manda a los hijos de Israel que den a los levitas,
de la posesión de su heredad, ciudades en que habiten;
también daréis a los levitas los ejidos de esas ciudades
alrededor de ellas.
35:3 Y tendrán ellos las ciudades para habitar, y los
ejidos de ellas serán para sus animales, para sus
ganados y para todas sus bestias.
35:4 Y los ejidos de las ciudades que daréis a los
levitas serán mil codos
alrededor, desde el muro de la ciudad para afuera.
35:5 Luego mediréis fuera de la ciudad al lado del
oriente dos mil codos, al lado del sur dos mil codos, al
lado del occidente dos mil codos, y al lado del norte
dos mil codos, y la ciudad estará en medio; esto tendrán
por los ejidos de las ciudades.
35:6 Y de las ciudades que daréis a los levitas, seis
ciudades serán de refugio, las cuales daréis para que el
homicida se refugie allá; y además de éstas daréis
cuarenta y dos ciudades.
35:7 Todas las ciudades que daréis a los levitas serán
cuarenta y ocho ciudades con sus ejidos.
35:8 Y en cuanto a las ciudades que diereis de la
heredad de los hijos de Israel, del que tiene mucho
tomaréis mucho, y del que tiene poco tomaréis poco; cada
uno dará de sus ciudades a los levitas según la posesión
que heredará.
Ciudades de refugio
(Dt. 19.1-13)
35:9
Habló Jehová a Moisés, diciendo:
35:10 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando
hayáis pasado al otro lado del Jordán a la tierra de
Canaán,
35:11 os señalaréis ciudades, ciudades de refugio
tendréis, donde huya el homicida que hiriere a alguno de
muerte sin intención.
35:12 Y os serán aquellas ciudades para refugiarse del
vengador, y no morirá el homicida hasta que entre en
juicio delante de la congregación.
35:13 De las ciudades, pues, que daréis, tendréis seis
ciudades de refugio.
35:14 Tres ciudades daréis a este lado del Jordán, y
tres ciudades daréis en la tierra de Canaán, las cuales
serán ciudades de refugio.
35:15 Estas seis ciudades serán de refugio para los
hijos de Israel, y para el extranjero y el que more
entre ellos, para que huya allá cualquiera que hiriere
de muerte a otro sin intención.
35:16 Si con instrumento de hierro lo hiriere y muriere,
homicida es; el homicida morirá.
35:17 Y si con piedra en la mano, que pueda dar muerte,
lo hiriere y muriere, homicida es; el homicida morirá.
35:18 Y si con instrumento de palo en la mano, que pueda
dar muerte, lo hiriere y muriere, homicida es; el
homicida morirá.
35:19 El vengador de la sangre, él dará muerte al
homicida; cuando lo encontrare, él lo matará.
35:20 Y si por odio lo empujó, o echó sobre él alguna
cosa por asechanzas, y muere;
35:21 o por enemistad lo hirió con su mano, y murió, el
heridor morirá; es homicida; el vengador de la sangre
matará al homicida cuando lo encontrare.
35:22 Mas si casualmente lo empujó sin enemistades, o
echó sobre él cualquier instrumento sin asechanzas,
35:23 o bien, sin verlo hizo caer sobre él alguna piedra
que pudo matarlo, y muriere, y él no era su enemigo, ni
procuraba su mal;
35:24 entonces la congregación juzgará entre el que
causó la muerte y el vengador de la sangre conforme a
estas leyes;
35:25 y la congregación librará al homicida de mano del
vengador de la sangre, y la congregación lo hará volver
a su ciudad de refugio, en la cual se había refugiado; y
morará en ella hasta que muera el sumo sacerdote, el
cual fue ungido con el aceite santo.
35:26 Mas si el homicida saliere fuera de los límites de
su ciudad de refugio, en la cual se refugió,
35:27 y el vengador de la sangre le hallare fuera del
límite de la ciudad de su refugio, y el vengador de la
sangre matare al homicida, no se le culpará por ello;
35:28 pues en su ciudad de refugio deberá aquél habitar
hasta que muera el sumo sacerdote; y después que haya
muerto el sumo sacerdote, el homicida volverá a la
tierra de su posesión.
Ley sobre
los testigos y sobre el rescate
35:29
Estas cosas os serán por ordenanza de derecho por
vuestras edades, en todas vuestras habitaciones.
35:30 Cualquiera que diere muerte a alguno, por dicho de
testigos morirá el homicida; mas un solo testigo no hará
fe contra una persona para que muera.  
35:31 Y no tomaréis precio por la vida del homicida,
porque está condenado a muerte; indefectiblemente
morirá.
35:32 Ni tampoco tomaréis precio del que huyó a su
ciudad de refugio, para que vuelva a vivir en su tierra,
hasta que muera el sumo sacerdote.
35:33 Y no contaminaréis la tierra donde estuviereis;
porque esta sangre amancillará la tierra, y la tierra no
será expiada de la sangre que fue derramada en ella,
sino por la sangre del que la derramó.
35:34 No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en
medio de la cual yo habito; porque yo Jehová habito en
medio de los hijos de Israel.
Capítulo 36
Ley
del casamiento de las herederas
36:1
Llegaron los príncipes de los padres de la familia de
Galaad hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias
de los hijos de José; y hablaron delante de Moisés y de
los príncipes, jefes de las casas paternas de los hijos
de Israel,
36:2 y dijeron: Jehová mandó a mi señor que por sorteo
diese la tierra a los hijos de Israel en posesión;
también ha mandado Jehová a mi señor, que dé la posesión
de Zelofehad nuestro hermano a sus hijas. 
36:3 Y si ellas se casaren con algunos de los hijos de
las otras tribus de los hijos de Israel, la herencia de
ellas será así quitada de la herencia de nuestros
padres, y será añadida a la herencia de la tribu a que
se unan; y será quitada de la porción de nuestra
heredad.
36:4 Y cuando viniere el jubileo de los hijos de Israel,
la heredad de ellas será añadida a la heredad de la
tribu de sus maridos; así la heredad de ellas será
quitada de la heredad de la tribu de nuestros padres.
36:5 Entonces Moisés mandó a los hijos de Israel por
mandato de Jehová, diciendo: La tribu de los hijos de
José habla rectamente.
36:6 Esto es lo que ha mandado Jehová acerca de las
hijas de Zelofehad, diciendo: Cásense como a ellas les
plazca, pero en la familia de la tribu de su padre se
casarán,
36:7 para que la heredad de los hijos de Israel no sea
traspasada de tribu en tribu; porque cada uno de los
hijos de Israel estará ligado a la heredad de la tribu
de sus padres.
36:8 Y cualquiera hija que tenga heredad en las tribus
de los hijos de Israel, con alguno de la familia de la
tribu de su padre se casará, para que los hijos de
Israel posean cada uno la heredad de sus padres,
36:9 y no ande la heredad rodando de una tribu a otra,
sino que cada una de las tribus de los hijos de Israel
estará ligada a su heredad.
36:10 Como Jehová mandó a Moisés, así hicieron las hijas
de Zelofehad.
36:11 Y así Maala, Tirsa, Hogla, Milca y Noa, hijas de
Zelofehad, se casaron con hijos de sus tíos paternos.
36:12 Se casaron en la familia de los hijos de Manasés,
hijo de José; y la heredad de ellas quedó en la tribu de
la familia de su padre.
36:13 Estos son los mandamientos y los estatutos que
mandó Jehová por medio de Moisés a los hijos de Israel
en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.
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